lun

27

jun

2011

Congreso “Demencia y Emociones”

El Centro de Alzheimer Fundación Reina Sofía fue el punto de encuentro del Congreso “Demencia y Emociones” que abordó el ámbito afectivo o emocional de las enfermedades neurodegenerativas, como el Alzhéimer o el Parkinson.

Durante la jornada la neuropsicóloga de la Asociación de Familiares de Personas con Alzhéimer y otras demencias de Benifaió, Almussafes y Sollana (AFABALS) y directora del Consorcio de Neuropsicología Clínica (CNC), Paz Grau, ofrecieron una ponencia sobre los cambios y síntomas emocionales en el enfermo de Alzhéimer.
Los especialistas señalaron que el estado afectivo de estos enfermos se va deteriorando, hasta perder la capacidad empática, aunque, según informaron, frente a estímulos simples se pueden preservar algunas emociones básicas, de ahí la importancia de mantener la afectividad de los enfermos de Alzhéimer hasta el último momento y, sobre todo, “darles mucho cariño”. 
Grau también manifestó que es muy importante la observación, por parte de los cuidadores y profesionales, de cómo se producen las emociones en estos enfermos y la realización de pruebas para identificar emociones, por ejemplo, a través de fotografías. 
Por su parte, Susana Donate, neuropsicóloga y responsable de Formación de Parkinson Madrid, informó sobre las emociones en la enfermedad de Parkinson, recalcando que la depresión es el síntoma más común en estos enfermos, sobre todo en menores de 45 años. 

La apatía es también otra emoción común entre los enfermos de Parkinson, fundamentalmente en personas mayores, que suelen perder la motivación, algo, para lo que, de momento, no hay tratamiento farmacológico. Este factor puede llevar al enfermo a aislarse socialmente, pudiendo llegar a padecer fobia social. 

Otro de los síntomas es el delirio y la alucinación, que aparecen en estados avanzados de la enfermedad, así como la imposibilidad de controlar impulsos, lo que suele derivar en trastornos como ludopatía, hipersexualidad o las compras compulsivas. 

También se plantearon técnicas de apoyo hacia el contexto familiar del enfermo de Alzheimer a lo largo de las distintas fases evolutivas de la enfermedad, en los momentos finales de la misma y en la fase de duelo que vendrá acompañando al fallecimiento. 

En este sentido, la neuropsicóloga de IDIT Consultores, Susana Palomo, se ha referido a la importancia del apoyo emocional al familiar y ha subrayado que éste siente, sobre todo, miedo a lo desconocido, rechazo hacia el diagnóstico y tristeza, entre otras emociones. Además, afirmó que es frecuente que el familiar padezca el “Síndrome de Burned”, que se manifiesta cuando éste percibe al enfermo como una carga, dado que realiza un esfuerzo constante durante todo el día y está permanentemente de guardia. 
Para la neuropsicóloga Susana Palomo, la inteligencia emocional es una de las herramientas más utilizadas para el trabajo con los familiares. Una de las claves es que expresen sus emociones y aprendan a controlarlas, además de trabajar la relajación, el optimismo y la autoestima. Además, durante el congreso se impartieron ponencias sobre las claves para una correcta autogestión en lo que a emociones se refiere que permita al profesional desenvolverse en un entorno de alta carga emocional, así como sobre el efecto de la musicoterapia sobre las emociones en estos pacientes.