Los Principios de las Naciones Unidas en favor de las personas de edad fueron aprobados por la resolución 46/91 de la Asamblea General de las Naciones Unidas de fecha 16 de diciembre de 1991. En
1999, la ONU declaró el 1º de octubre como Día Internacional de las Personas Mayores. Doce años después, en España siguen sin cumplirse algunos de los principios establecidos por Naciones
Unidas.
Independencia.- En España más de 2.000.000 de personas mayores sobreviven por debajo del umbral de la pobreza con pensiones inferiores a 500 euros.
Los entornos donde viven las personas de edad no están adaptados a la evolución de sus capacidades. Los transportes públicos, las calles y los espacios públicos culturales y sociales no están
adaptados en su mayoría a las necesidades de los mayores. Las barras inalcanzables en los autobuses, los grandes bordillos en las aceras, las escaleras en edificios públicos, los firmes
desiguales y la falta de espacios de reposo hacen a menudo las ciudades hostiles a las personas mayores.
Es necesario un plan nacional de adecuación de viviendas de personas mayores, que posibilite que éstas puedan residir en su propio domicilio por tanto tiempo como sea posible.
Participación.- Los partidos políticos no consideran a los Mayores un potencial válido para formar parte de las listas electorales y por ello no hay más de un 3% de Mayores de 65 años en las
listas de los diferentes partidos.
Los mayores de 67 años tienen prohibido por ley formar parte de las mesas electorales. Se trata de una clara discriminación por razones de edad que contribuye a excluir a los mayores de la
participación social.
Cuidados.- El 80% de los cuidados a mayores dependientes se realiza en casa, por familiares, generalmente mujeres mayores de 50 años. Es necesario implementar programas de respiro y formación
para estos cuidadores, así como desarrollar de manera eficaz el Sistema de Atención a la Dependencia.
Faltan profesionales y cualificación en el campo de la atención a los mayores. Se deben regular los requisitos de cualificación aplicables a los trabajadores del sector de la asistencia que
cuidan a personas de edad avanzada y se deben establecer sistemas de formación avanzada que contribuyan a elevar el nivel de formación de los trabajadores del sistema de cuidados a las personas
mayores y, por ende, a mejorar la calidad de los servicios ofrecidos.
Es necesario que se establezcan normas mínimas para todos los contratos en el sector de la prestación de cuidados, también sobre salarios mínimos.
Faltan geriatras que coordinen la atención sanitaria de las personas mayores y la distribución de los mismos es muy desigual en las distintas CCAA.
Las personas mayores quieren vivir y morir en su casa. Por ello hay que apoyar de forma prioritaria el establecimiento de unidades de cuidados paliativos a domicilio.
Autorrealización.- Menos del 10% de los mayores españoles de 65 años se conectan habitualmente a Internet. La brecha digital por razón de edad es muy profunda en nuestro país y es necesario
contribuir a difundir tecnologías de información y comunicación para fomentar la asistencia en el entorno familiar y la independencia de las personas de edad avanzada.
Para ello es necesario concienciar a las empresas operadoras de la importancia de ofrecer tarifas especiales para los pensionistas con ingresos reducidos, así como fomentar la formación en nuevas
tecnologías entre los mayores.
Dignidad.- No existen en España estudios fiables sobre la incidencia de los malos tratos a personas mayores. Se deben establecer protocolos de actuación para la prevención y detección de los
posibles malos tratos tanto en el ámbito profesional como en el familiar. Así como estudios en profundidad sobre la incidencia de los malos tratos en las personas de edad.








