mar
27
dic
2011
Investigadores austriacos demuestran la relación entre la depresión y la falta de luz en invierno
Investigadores austriacos han logrado comprobar la relación entre los síntomas depresivos que experimentan personas que habitan en zonas del mundo con poca luz en invierno, comprobando el efecto
terapéutico que tiene la luz sobre la salud mental.
Investigadores de la MedUni Vienna, en Austria, han logrado demostrar, utilizando las últimas técnicas de imagen, la relación que pueden tener los síntomas depresivos que experimentan
personas que viven en zonas del mundo donde el invierno tiene pocas horas de luz. Sus resultados, publicados en 'World Journal of Biological Psychiatry', explican el efecto terapéutico de la
luz.
Según explicó el jefe del Departamento de Psiquiatría y Psicoterapia de la MedUni Vienna, Siegfried Kasper, "muchas personas que viven en zonas polares experimentan, durante los meses de
invierno, sobre todo cuando hay menos horas de sol, cambios físicos y psicológicos, que suelen manifestarse con cansancio, desaliento, abulia o aumento de peso. Estas alteraciones "en sus
formas más pronunciadas, se conocen también como depresión de invierno", según este experto.
La investigación se centra en el papel de los neurotransmisores de serotonina, decisivo en este tipo de alteraciones. Hasta ahora se podía ver que las fluctuaciones de serotonina estacionales
estaban causadas por cambios en el transmisor de serotonina. Este transmisor es responsable de la reanudación del neurotransmisor a partir de la brecha sináptica, que conecta dos células
nerviosas, en la célula nerviosa presináptica. Las alteraciones estacionales en la neurona postsináptica, la actual célula diana de la transimisión de la serotonina, nunca se probaron hasta
ahora.
El equipo de investigadores dirigido por Christoph Spindelegger y Rupert Lanzenberger, del Departamento Universitario de Psiquiatría y Psicoterapia, analizó el receptor de serotonina 1A, que
funciona como un 'punto de acoplamiento' en la neurona postsináptica. En casos de depresión o trastorno de ansiedad, el potencial de agarre de este receptor se ve fuertemente reducida.
Los autores de este trabajo demostraron, con 36 pruebas realizadas a hombres y mujeres sanos usando tomografías por emisión de positrones (PET, en inglés), que este receptor también muestra un
reducido potencial de agarre con la escasez de luz diurna. Durante el tiempo de luz, estos valores son significativamente más altos. "El proceso de adaptación a la dependencia de la luz del
receptor de serotonina 1A que muestra en nuestro estudio podría así explicar los mecanismos del efecto terapéutico que tiene la luz", concluyeron.
Fuente:wwww.medicosypacientes.com








