Actualmente, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo. En Europa, cada año causan más de cuatro millones de fallecimientos, lo que supone el 45% de todas las muertes anuales. En el Día Europeo de Prevención del Riesgo Cardiovascular, los expertos destacan los beneficios que el consumo regular de alimentos como el cacao natural puede aportar frente a estas enfermedades. En este caso, gracias a su elevado contenido en polifenoles.

 

La mayoría de las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse controlando sus principales factores de riesgo, como la obesidad, la hipertensión arterial y el colesterol elevado, y siguiendo un estilo de vida saludable, con una alimentación variada y equilibrada.

 

En los últimos años, se ha observado que una alimentación rica en polifenoles puede ayudar a reducir la incidencia de estas patologías y mejorar la salud cardiovascular. Uno de los alimentos más ricos en estos componentes es el cacao natural. Concretamente, tiene un contenido elevado de un tipo de polifenoles, los flavanoles.

 

Según el Dr. Ramon Estruch, consultor sénior en Medicina Interna del Hospital Clínic, Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona y presidente del comité científico del Observatorio del Cacao, “una de las propiedades más importantes atribuidas al cacao natural es su efecto protector sobre el sistema cardiovascular, ya que retrasa la aparición de los principales factores de riesgo. Diversos estudios científicos han comprobado que su consumo regular estimula la producción de óxido nítrico, que ejerce de vasodilatador, actúa contra la hipertensión y mejora el perfil lipídico de la sangre”.  

 

Un reciente estudio de la Universidad de Wageningen (Países Bajos)1 ha comprobado que el consumo regular de epicatequina, un flavanol muy abundante en el cacao natural, podría reducir en casi un 40% el riesgo de mortalidad por enfermedades coronarias. Publicado en la revista de la Sociedad Americana de Nutrición1, este trabajo constató que el consumo de epicatequina era inversamente proporcional a la mortalidad por enfermedad cardiovascular en hombres de edad avanzada y también por enfermedad coronaria.

 

Cacao: triple beneficio cardiovascular

 

Una de las causas más frecuentes de enfermedad cardiovascular es la arteriosclerosis, el estrechamiento progresivo de las arterias debido a la acumulación de colesterol, plaquetas y otras sustancias en el endotelio -su pared interna- lo que produce mayor rigidez y dificultad de paso de la sangre hacia los órganos y tejidos, aumentando la presión arterial.

 

Según varios estudios realizados hasta la fecha2, los flavanoles del cacao natural estimulan el endotelio “para que produzca óxido nítrico y las arterias se dilaten, disminuyendo la resistencia al flujo sanguíneo”. De hecho, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria3 reconoce como alegación de salud el papel del cacao en el mantenimiento de la elasticidad de las arterias y, por tanto, su utilidad para prevenir la hipertensión.

 

Sobre el beneficio del cacao en la presión arterial, uno de los estudios3 realizado en el Hospital Clínic de Barcelona incluyó medio centenar de voluntarios con riesgo cardiovascular que consumieron cacao durante tres meses de forma pautada. La mitad tomó 40 gramos diarios de cacao semipuro con 500 ml de leche, mientras que la otra mitad tomó cacao con agua. Tal como explica el Dr. Estruch, “observamos que el consumo diario de cacao de una pureza superior al 60% reducía la presión arterial en los voluntarios hipertensos, aumentaba los niveles de HDL o colesterol protector en sangre y reducía el LDL o colesterol perjudicial”.

 

Precisamente, mantener los niveles de grasas o lípidos en sangre dentro de un rango saludable es esencial para prevenir las enfermedades cardíacas. En este caso, un compuesto concreto del cacao, la teobromina, ha demostrado ejercer un efecto beneficioso sobre la concentración de lípidos, aumentando el colesterol protector, reduciendo el perjudicial y mejorando la función del endotelio5.

 

Según una revisión de diez estudios6 realizada por investigadores del Hospital Brigham and Women de Boston (Estados Unidos), el cacao reduce significativamente el LDL y el colesterol total, especialmente en personas con un riesgo superior al normal de padecer una enfermedad cardiovascular. Además, como explica el Dr. Estruch, “el principal componente graso del cacao, el ácido esteárico, es un ácido graso saturado que no aumenta el colesterol en sangre cuando se consume”. Otro tercio de la grasa que contiene el cacao es el mismo ácido que se encuentra en el aceite de oliva, el ácido oleico monoinsaturado, que también reduce el colesterol total y el LDL.