Habitualmente a las consultas de las enfermeras de primaria se pregunta sobre la dieta a los pacientes. Esto ha hecho que últimamente, se haya observado un incremento de personas, especialmente mujeres jóvenes, que voluntariamente han eliminado el gluten de su dieta sin sufrir celiaquía ni sensibilidad al gluten.

Para Esther Giménez, enfermera de primaria y responsable de formación de ll’AIFiCC “hacer una dieta sin gluten, sin ser una persona con celiaquía o sensibilidad al gluten no conlleva ningún problema, pero tampoco es más saludable que seguir la dieta mediterránea, ya que a nivel nutricional son muy similares”.

Ante una celiaquia o intolerancia al gluten, la Atención Primaria juega un papel fundamental para su detección precoz. Y el diagnóstico precoz es muy beneficioso porque evita enfermedades y complicaciones asociadas como puede ser el aumento de la comorbilidad, alteraciones en la densidad mineral ósea y un mayor riesgo de fracturas, anemia ferropénica, infertilidad, abortos espontáneos o determinadas neoplàsies, entre otros …

Es por esta detección precoz que “es necesario que desde las consultas de enfermería tengamos conocimientos para orientar correctamente a estos pacientes que voluntariamente eliminan de su dieta el gluten, y también, lógicamente, para otros pacientes que sí puedan sufrir celiaquía o sensibilidad al gluten, y a los que hay que orientar y derivar correctamente “comenta Esther Giménez, responsable de formación de la  Asociación de Infermeria Familiar y Comunitaria de Cataluña.

AIFiCC, con esta formación sobre patologías relacionadas con la ingesta de gluten y su tratamiento nutricional, quiere incrementar los conocimientos sanitarios entre las enfermeras en la clasificación de la celiaquía, sobre los criterios para su diagnóstico, y ofrecer herramientas para recomendar una dieta saludable, variada y equilibrada, a pesar de la eliminación del gluten.