Antes de decidir la implantación de un stent a un paciente con enfermedad coronaria, debe haber una técnica que evidencie un estrechamiento relevante en alguna de dichas arterias. Hasta ahora, en la mayoría de los casos, esta evaluación se realiza mediante angiografía, una técnica de imagen que permite ver los estrechamientos en las arterias rellenas de contraste pero que, sin embargo, no proporciona una información fidedigna sobre la repercusión de los estrechamientos y que, por tanto, puede llevar a implantar un stent o realizar otro tipo de intervención cardiaca en pacientes que realmente no lo necesitan..Leer más