La consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto, ha asegurado hoy que “la solución a la pobreza es una nueva política, a nivel general, que piense en las personas y que sirva para acabar con la desigualdad que existe en estos momentos”.
Broto ha dicho estas palabras en el transcurso de su intervención en la inauguración de la jornada “Políticas públicas para combatir la pobreza en España”, organizada por el Consejo Económico y Social de Aragón (CESA) y a la que ha asistido el presidente de este órgano consultivo, José Manuel Lasierra, y el presidente del Consejo Económico y Social (CES) de España, Marcos Peña. En el transcurso de la jornada, se ha presentado el informe del CES sobre el tema que ha centrado la jornada.
María Victoria Broto ha asegurado que el informe del CES “sirve para reafirmarnos en nuestras políticas y reflexionar sobre este problema”. Ha insistido en que “lo grave de este momento es que la desigualdad no es problema coyuntural al que se le pueda dar una serie de recetas de emergencia social, sino que se trata de un problema estructural”.
Como solución ha apostado por una modificación de las políticas a nivel general “que permitan cohesionar el estado de bienestar, que planteen otro modelo de financiación y que, a nivel europeo, se acabe con las políticas de austeridad”, ha dicho. “Si no analizamos estas cuestiones, la pobreza se cronificará y eso tiene unas consecuencias muy graves para la sociedad porque será imposible plantear el crecimiento”, ha destacado.
Broto ha hecho un llamamiento al Gobierno de España para que tenga una “participación activa” que permita acabar con las desigualdades. “En Aragón hemos puesto en el centro de la política a las personas, hemos implantado medidas muy positivas como la Ley de Emergencia Social, o sobre pobreza energética, inembargablidad de las ayudas, hemos pagado en tiempo y forma el Ingreso Aragonés de Inserción, hemos presentado un proyecto de ley de Renta Social Básica….”, ha enumerado antes de añadir que “estas son las medidas que podemos plantear como Gobierno autonómico”. No obstante, ha dicho, esto no es la solución porque “falta una nueva política global”.