La Unió ha presentado esta mañana “Repensando el modelo de atención a las personas con dependencia”, un documento que recoge 20 propuestas para adaptar el modelo a los retos de futuro, a partir de una reflexión técnica y de un diagnóstico de situación. Actualmente, mediante la Ley de Promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia (LAPAD), se atienden a más de 158.500 usuarios, ofreciendo más de 180.000 prestaciones en Cataluña. Concretamente, hay más de 60.000 plazas residenciales y más de 16.000 plazas de centro de día, repartidas en unos 1.100 centros que atienden a las personas dependientes y que generan ocupación para más de 50.000 profesionales.
Por lo que se refiere a las propuestas, La Unió plantea la posibilidad de elaborar una nueva ley catalana de promoción a la autonomía y atención a la dependencia, y reclama revisar la cartera de servicios y ordenar su provisión. También se hace referencia a la necesidad de desarrollar un convenio colectivo de ámbito catalán y revisar el modelo de contrato, así como de establecer un modelo de acreditación que pueda ser exigible a todas las entidades que operen con la Administración para garantizar la calidad de los servicios.

Por otro lado, en el documento se apunta que haría falta mejorar los sistemas de información, para contar con un mínimo de datos del ámbito social y poder relacionarlos con la información de los dispositivos sanitarios. Además, también se hace referencia a la creación de una Central de Resultados de los Servicios Sociales, con información transparente y de fácil acceso por parte de la sociedad, sobre la calidad y los resultados de los servicios prestados por cada una de las entidades.

El documento considera el ciudadano y la familia agentes clave del sistema, por eso propone que se desarrolle su papel para favorecer su participación y libre elección. Entre otros aspectos, también se da importancia al hecho de establecer una atención sanitaria y social centrada en la persona, a la coordinación entre la Administración y los dispositivos asistenciales, al trabajo en red, a la mejora del procedimiento burocrático, a la revisión del sistema de contraprestación, al refuerzo de la formación de los profesionales y al hecho de potenciar los liderazgos.

Tal como destaca Helena Ris, directora general de La Unió, “se trata de desarrollar un modelo sanitario y social integral, centrado en las necesidades de las personas y que tenga en cuenta la evolución demográfica, los cambios sociales y sanitarios, y que esté vinculado a unos escenarios presupuestarios realistas”. Con “Repensando el modelo de atención a las personas con dependencia”, La Unió pretende reflexionar con todos los agentes implicados para pensar el cambio que garantice la sostenibilidad de este servicio a las personas.