La llegada del verano y el incremento de las temperaturas hacen que aumente la necesidad de asegurarnos un consumo adecuado de líquidos para mantenernos hidratados. Sin embargo, sólo el 20% de los 1.100 participantes del XII Panel de Hábitos Saludables de Herbalife Nutrición afirma beber entre 2 y 3 litros de líquido diario, aunque se estima que la cantidad de agua necesaria para prevenir la deshidratación en adultos es de 2 litros en mujeres y 2,5 en hombres. A pesar de que se recomienda que el 70-80% de los líquidos proceda de la ingesta de agua[1], sólo el 74% de los españoles asegura que éste es el líquido que más consume diariamente, según los datos del sondeo. Los otros líquidos más consumidos diariamente son los refrescos (11%) y los zumos (5%).

 

Si se comparan los hábitos de consumo diario de líquidos por sexo, tanto la mayoría de hombres como de mujeres afirman beber entre 1 y 2 litros de líquido diario (el 59% de los hombres frente al 63% de las mujeres). Sin embargo, son más hombres que mujeres los que beben entre 2 y 3 litros (el 23% y el 17%, respectivamente). Por lo contrario, el número de mujeres que ingieren menos de 1 litro de líquidos al día es mayor (19,6%) que el de hombres (13,8%), mientras que el número de encuestados que afirma consumir más de 3 litros de líquidos al día es cuatro veces mayor en el sexo masculino (4,4%) que en el femenino (0,4%).

 

En cuanto al tipo de bebida consumida, el agua y los refrescos son los preferidos tanto por hombres como mujeres. Sin embargo, el sexo femenino consume diariamente más agua que refrescos (78%, frente el 71% de hombres), mientras que los varones consumen más refrescos que agua (12%, frente al 10% de mujeres).

 

El alcohol es la tercera opción favorita entre los varones a la hora de consumir líquidos, mientras que para las mujeres son los zumos. De hecho, el número de hombres que consume más alcohol que agua es casi tres veces mayor que el de mujeres (un 5% frente al 2%, respectivamente). Por el contrario, en ambos sexos es similar el número de españoles que consumen más zumo que agua (un 5% de los hombres y un 4,9% de las mujeres), que prefieren el café y el té (3,7% de los hombres y 4% de las mujeres) y que consumen más bebidas isotónicas que agua (2,3% de los hombres y 2% de las mujeres).

 

La hidratación es un aspecto fundamental en una nutrición adecuada, aunque en muchas ocasiones lo olvidamos. Además, los problemas por una mala hidratación pueden ser graves durante el periodo estival, en especial si están asociados a la práctica de ejercicio físico”, explica el Dr. Julián Álvarez, especialista en Medicina Deportiva, nutricionista y miembro del Consejo Asesor de Herbalife. “Es muy importante tener una correcta hidratación de forma continuada, especialmente en las situaciones de riesgo. Aunque el agua es el medio más habitual y accesible, podemos sumar algo más al mismo tiempo que nos hidratamos si lo hacemos con tés herbales, zumos bajos en calorías o bebidas deportivas de rehidratación”.

 

A pesar de la creencia de que el café y el té contienen cafeína que puede incrementar la pérdida de agua a través de la orina, algunos estudios muestran que un consumo de cafeína inferior a los 250mg diarios (el equivalente a dos tazas de café al día) tiene poco o ningún efecto diurético, particularmente en consumidores habituales de cafeína[2].

 

Los tés herbales son preferibles a los tés clásicos o al café, ya que tienden a tener un menor contenido de cafeína. Herbal Aloe concentrado de Herbalife Nutrición favorece la hidratación gracias a su contenido de zumo de Aloe Vera (40%) obtenido de las hojas de la planta y su bajo aporte calórico (22kcal). Además, su consumo con agua o combinado con cualquier zumo de fruta o incluso con los batidos Fórmula 1 contribuye a la ingesta de agua recomendada. Para los amantes de los sabores tropicales, la variedad Herbal Aloe mango es una opción baja en calorías y libre de azúcar. Por otro lado, el té instantáneo de Herbalife Nutrición es una bebida a base de hierbas con extractos de tés procedentes de una combinación de té verde, té pekoe naranja, malva, hibisco y cardamomo. Su preparación con agua nos ayuda a mantenernos hidratados.

 

El 60% del cuerpo de un adulto está compuesto por agua, por lo que es  vital que exista un equilibrio entre la cantidad de agua que ingerimos y la que perdemos. Es decir, la ingesta de agua debe ser constante a lo largo del día y acorde con las circunstancias personales. Sin embargo, entre el 5 y el 35% de la población europea muestra una ingesta de agua inadecuada y existen evidencias que sugieren que este número se incrementa entre la población anciana[3].

 

La sed es un síntoma de la necesidad de fluidos y se cree que cuando ésta aparece ya es demasiado tarde. Una pérdida de agua del 2% es suficiente para que la salud se vea afectada, hecho que se potencia durante la actividad física[4]. Independientemente de la edad, la deshidratación afecta a varias funciones corporales, entre las que las funciones cognitivas (desorientación, humor, etc.) y el control motor (fatiga, coordinación corporal, etc.) acostumbran a ser las más afectadas. Otros síntomas de deshidratación también pueden incluir sensación de sequedad en la boca, orina oscura, estreñimiento, fatiga muscular y dolor de cabeza.