Viajar para realizarse una cirugía estética a bajo coste es una realidad que en los últimos años ha ido consolidándose. Si hace unos años se puso “de moda” coger un paquete vacacional a Sudamérica para aumentarse el pecho o hacerse un lifting mientras se visitaba el enclave de turno durante unos días, en los últimos años el otro lado del atlántico rivaliza con otros países vecinos, como Turquía: actualmente es la meca europea del trasplante capilar, con más de 250 clínicas, a las cuales unos 10.000 españoles viajan anualmente para aumentar su cabellera. Túnez o Marruecos son también destinos escogidos, sobre todo por franceses que buscan retoques a precio low cost. Estos paquetes vacacionales, que se realizan por internet y están elaborados por mayoristas médicos, incluyen hoteles de cuatro o cinco estrellas, y a veces servicios extra como sesiones de spa, excursiones al desierto del Sahara o Sidi Bou Said. ¿Lo más demandado? Liposucción, cirugía mamaria, lifting facial, rinoplastia, blefaroplastia e injerto capilar.

 

Desde la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética) advierten de que los costes de este tipo de turismo son alarmantemente baratos y por tanto no se corresponden a los del  mercado. Y desde la AECEP (Asociación Española de Cirugía Estética Plástica) se califica esta práctica de “alto riesgo”.

 

El Dr. Antonio Tapia te cuenta los principales peligros de las “rutas de la belleza”:

 

  • A menor precio, menor seguridad. Como explica el Dr. Tapia, “los costes de una cirugía plástica incluyen gastos de quirófano, posibles implantes, anestesia, estancia, etc. Si nos vamos a precios low cost esto repercute en la seguridad del paciente”.
  • Personal poco cualificado que trabaja a destajo. “Muchas veces son médicos que acaban de especializarse y se conforman con cualquier cosa, otras no tienen la suficiente experiencia o no están lo suficientemente cualificados”, dice Tapia.
  • Desconocimiento del profesional. Como advierten las sociedades de cirugía plástica y el Dr. Tapia, nunca se debe viajar sin conocer las credenciales del profesional que va a realizar la intervención: titulación, pertenencia a organizaciones profesionales, etc. Los foros on line y blogs no deben influir nunca en la decisión.
  • Falta de pruebas de pre-operatorio: el paciente debe asegurarse de que se le van a realizar las pruebas precisas antes de la intervención, lo cual comienza semanas antes.
  • Un post operatorio insuficiente. “Tras una cirugía hay que reposar convenientemente el tiempo indicado, no tomar el sol ni realizar deporte. En un paquete vacacional, esto es difícil de evitar”.
  • El seguimiento es nulo“El profesional debe realizar un seguimiento del paciente, algo imposible cuando este vuelve a su país de destino al cabo de unos días”.
  • Posibles complicaciones. Entre ellas está la infección, la fiebre, los hematomas y los malos resultados estéticos.
  • La cirugía plástica es medicina, no un negocio. “El fin último es el paciente, siempre”.