Las rentas vitalicias aseguradas ganan terreno como sistema de previsión complementario. A cierre de junio, 9.208 personas mayores de 65 años transformaron el dinero logrado con la venta de algún elemento patrimonial (por ejemplo, una segunda vivienda, fondos de inversión, acciones, etc.) en una fuente garantizada de ingresos de por vida. Estas personas se acogieron a las ventajas fiscales que se establecieron para este producto a raiz de la última reforma del IRPF. Estas rentas vitalicias acumulan un volumen de ahorro bajo gestión de 1.140 millones de euros. Las entidades empezaron a comercializar estos productos hace casi dos años.

Los datos recopilados por ICEA muestran cómo las aseguradoras gestionaban hasta junio 223.423 millones de sus clientes, tras anotar un incremento interanual del 4,90%. De esa cantidad, 181.860 millones corresponden a productos de seguro, un 5,10% más. Los restantes 41.563 millones constituyen el patrimonio de los planes de pensiones cuya gestión ha sido encomendada a entidades del sector. Este último importe es un 4,05% superior al anotado el pasado ejercicio por las mismas fechas.

Las rentas vitalicias y temporales constituyen el producto más relevante en términos de ahorro gestionado. Acumulan unas provisiones técnicas de 86.669 millones de euros, un 3,86% más que un año atrás. Por otra parte, destaca la pujanza de seguros individuales de ahorro a largo plazo (SIALP). Estas pólizas, popularmente conocidas como Planes de Ahorro 5, movían a cierre del primer semestre 2.586 millones y crecen un 69% con carácter interanual. 

La evolución de los planes individuales de ahorro sistemático (PIAS) también es llamativa. Estos seguros alcanzan a cierre de junio los 11.349 millones y registran un crecimiento del 22,68% en los últimos 12 meses. Mientras, los capitales diferidos repuntan un 3,77 % y suman 48.348 millones de euros.