El Hospital Río Hortega de Valladolid ha acogido la jornada ‘El impacto del dolor en la sociedad castellanoleonesa’, un encuentro en el que se reunieron por primera vez en Castilla y León pacientes, médicos, enfermeros, farmacéuticos, psicólogos, representantes de la industria farmacéutica, gestores de la Administración pública y grupos políticos, para mejorar el abordaje y el tratamiento que se hace del dolor desde las diferentes instancias en esta comunidad autónoma.

 

La jornada, organizada por Servimedia, con el apoyo de Grünenthal, fue inaugurada por el director gerente de Sacyl, Rafael López Iglesias, y en ella participaron representantes de los diferentes colectivos del sector sanitario, de las comisiones de salud de PP y PSOE, además de gestores públicos, profesionales de la industria y medios de comunicación.

 

Durante su intervención, López Iglesias recordó que el 17% de la población castellanoleonesa sufre dolor crónico, lo que supone que más de cuatrocientos mil ciudadanos se vean afectados por esta patología cuya incidencia hace que sea una de las más frecuentes dentro del sistema de salud de la región.

 

En este sentido, el director gerente de Sacyl apuntó que estos datos hacen que en Castilla y León exista una estructura hospitalaria específica para abordar este problema que cuenta en la actualidad con nueve unidades del dolor y 88 profesionales involucrados, entre anestesistas, médicos, enfermeros,  fisioterapeutas, rehabilitadores, etc.

 

“La incidencia y prevalencia del dolor es altísima en Castilla y León, lo que hace que a los gestores públicos y a los políticos nos preocupe mucho este problema”, aseguró López Iglesias. Un comentario que, además, compartieron los representantes de PP y PSOE en las Cortes, para quienes son necesarios cambios legislativos y estructurales que procuren un mejor abordaje del dolor crónico.

 

A lo largo del encuentro se analizó desde diferentes perspectivas el problema del dolor, una patología poco entendida y, a veces, sin resolver en la que intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales. Y es que, en la mayoría de los casos, el dolor crónico se acompaña de otros síntomas como depresión, ansiedad, insomnio, reducción de la movilidad física o aislamiento social.

 

Desde el punto de vista médico, los profesionales destacaron la importancia de la coordinación y el abordaje multidisciplinar para conocer en todo momento lo que se está haciendo desde la atención primaria, los hospitales y las diferentes unidades del dolor, elaborando un registro común de actuaciones, evitando de esta manera posibles fallos diagnósticos y favoreciendo la detección precoz.

 

La formación se presentó en este punto como uno de los principales retos para que médicos, enfermeros y resto de profesionales roten por las distintas especialidades relacionadas con el tratamiento del dolor. Sin embargo, no sólo los profesionales de la salud demandaron mayor formación, también lo hicieron los pacientes que, según explicaron, suelen estar desinformados y no cuentan con los conocimientos necesarios para comprender lo que los profesionales médicos les trasladan.

 

La cercanía con los pacientes fue compartida por el colectivo de enfermeros, que pasan las 24 horas del día a su lado, siendo de los primeros profesionales de la salud en poder detectar la problemática del dolor crónico. Asimismo, estos profesionales reiteraron la importancia del trabajo conjunto y el abordaje multidisciplinar de esta patología.

 

A nivel farmacéutico, se puso de manifiesto la responsabilidad directa de estos profesionales con los pacientes para valorar los posibles problemas relacionados con la medicación. Sobre todo en el consumo de analgésicos, que se han convertido en la primera opción a la hora de tratar esta patología.

 

En el ámbito de la psicología, este colectivo insistió en que cualquier tipo de dolor supone una experiencia desagradable que afecta a la calidad de vida de los pacientes en todas sus facetas, también a nivel psíquico y emocional. Es por esto que los psicólogos recordaron que los pacientes están ya demandando atención psicológica en los centros de salud y reiteraron la necesidad de que cualquier unidad del dolor debería tener una persona especializada en terapias psicológicas como complemento al trabajo que realiza el resto de profesionales.

 

Uno de los enfoques tratados fue el abordaje del dolor postoperatorio. En este contexto, el representante de la industria, afirmó que actualmente se llevan a cabo más de 3,6 millones de  intervenciones quirúrgicas en España y el 40% de los pacientes se ven afectados por dolor agudo postoperatorio, que se puede convertir en dolor crónico si no se gestiona adecuadamente. También apuntó que “el dolor postoperatorio aumenta las estancias hospitalarias, genera insatisfacción en el paciente y sin una adecuada gestión, se puede hacer crónico. Se está avanzando mucho en soluciones terapéuticas no invasivas en las que el paciente puede decidir el momento en el que se auto administrar el medicamento”

 

Este punto de vista lo compartieron los representantes del colectivo de anestesistas, para quienes el tratamiento del dolor postoperatorio es imprescindible, siendo este un campo en el que queda mucho terreno por mejorar.

 

Por último, desde la perspectiva de los medios de comunicación, afirmaron que las informaciones vinculadas al dolor suelen aparecer siempre de manera puntual y, en general, se habla poco de este problema. La periodista explicó que haría falta una mayor interacción entre el mundo médico y los medios de comunicación.

 

Los participantes en esta jornada fueron:

 

  • Enrique Ortega, responsable de la Unidad del Dolor del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid
  • Emilio Bronte, responsable de la Unidad del Dolor del Complejo Asistencial Universitario de León
  • Alejandro Vázquez, portavoz de la Comisión de Salud del PP
  • Álvaro Lora, procurador del Grupo Socialista en las Cortes de Castilla y León
  • Tomás Toranzo, presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos y vicepresidente del Colegio de Médicos de Zamora
  • Emilio Blanco, vocal del Comité Técnico del Dolor de CyL y promotor del Grupo Nacional de Tratamiento del Dolor de Semergen (Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria)
  • Alfredo Escaja, presidente del Consejo de Colegios Profesionales de Diplomados en Enfermería de Castilla y León
  • Carlos Treceño Lobato, vicepresidente del Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León
  • Juan Francisco Garrido Gil, presidente de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia de Castilla y León
  • Javier Ares, jefe en Gabinete de Psicología Grupo Indalo – Colegio de Psicólogos de Valladolid
  • Juan Quintana, ‎director de Asuntos Públicos y Comunicación de Grünenthal
  • José Luis Baquero Úbeda, vicepresidente y coordinador científico del Foro Español de Pacientes
  • Sonia Calleja, redactora jefe de la agencia de noticias ICAL y especialista en temas sanitarios
  • César Alcolea, jefe del Servicio de Anestesia y reanimación del Hospital Universitario Hortega de Valladolid
  • José Ignacio Gómez, jefe del Servicio de Anestesia y Reanimación del Hospital Clínico de Valladolid