Como cada primer miércoles del mes de octubre, hoy se celebra el Día Mundial de la Parálisis Cerebral, discapacidad física que afecta a la movilidad, la postura y el habla, y en cuya rehabilitación los logopedas pueden contribuir favorablemente para conseguir mayor calidad de vida de la persona.

La parálisis cerebral es una discapacidad física que está producida por una lesión en el cerebro antes de que su desarrollo y crecimiento esté completo, es decir, durante la formación del feto o la primera infancia, cuando el sistema nervioso central está en plena maduración. Es por eso, que se trata de la discapacidad física más común en niños de menos de tres años.

Según la Confederación Española de Federaciones y Asociaciones de Atención a las Personas con Parálisis Cerebral y Afines (ASPACE), en España 120.000 personas tienen esta alteración que afecta a la movilidad, la postura y el habla, y que puede estar acompañada de una discapacidad sensorial o intelectual.

Se pueden distinguir varios tipos de parálisis cerebral, según las partes afectadas, y diferentes grados, en función de la intensidad y el momento en que se produjo la lesión. De ahí, que existan personas en las que la discapacidad es casi imperceptible y otras que son totalmente dependientes de un tercero.

En cualquier caso, se trata de un daño neurológico que ni aumenta ni disminuye, aunque sí pueden mejorar o empeorar las consecuencias y los síntomas. Por tanto, la rehabilitación adquiere un papel protagonista en los primeros años de vida, ya que “en esta etapa se puede aprovechar la plasticidad del sistema nervioso central”, asegura la logopeda y secretaria técnica del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM), Ángela Nogales. No obstante, esta especialista sostiene que “cualquier momento es recomendable para conseguir mejoras en la calidad de vida de la persona, por lo que no se debe cejar en su empeño”.

El abordaje de la parálisis debe ser multidisciplinar. Y el logopeda debe formar parte del equipo que trate a las personas con parálisis cerebral. Su intervención ayudará a mejorar el movimiento de los músculos faciales, orales (labios, mandíbula, boca, lengua…) y vocales; favorecerá la mejor coordinación de la respiración y “estimulará el desarrollo del lenguaje oral o promoverá otros sistemas alternativos de comunicación, claves para el desarrollo intelectual y la socialización”, índica Nogales.

Asimismo, la rehabilitación logopédica resolverá posibles problemas de masticación y deglución que puedan existir.

El CPLCM aconseja a las personas con parálisis cerebral y sus familiares consultar cualquier duda que pudieran tener al respecto y exigir su tratamiento logopédico, si lo precisaran, porque todos los ciudadanos tienen derecho a recibir este servicio si lo solicitan.