Robos, hurtos y malos tratos en el ámbito familiar son los principales delitos que se cometieron en 2016 contra las personas mayores de 65 años, según expuso la Guardia Civil en las Jornadas ‘Todos contra el abuso y maltrato: dignidad y excelencia en el trato a las personas mayores y a los mayores con discapacidad’ que la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) celebra hoy y mañana en la sede del IMSERSO en Madrid.

Proteger a los mayores de este tipo de amenazas es el principal objetivo del ‘Plan Mayor Seguridad’ que la Secretaría de Estado de Seguridad desarrolla gracias al trabajo conjunto de Policía Nacional y Guardia Civil, que velan por la seguridad de estos ciudadanos en sus domicilios, en la vía pública o en otros entornos como bancos, zonas comerciales o mientras viajan o navegan por Internet.

La comandante de la Guardia Civil Alicia Vicente explicó que las personas mayores son un grupo de especial vulnerabilidad ante este tipo de delitos “porque tienen una sensación subjetiva de la seguridad, distinta a la que tienen otros grupos poblacionales”, por lo que insistió en la importancia de llevar a cabo este tipo de programas.

El ‘Plan Mayor Seguridad’ se implanta a través de los más de 200 delegados de participación ciudadana que existen actualmente en las comisarías de policía, tal y como indicó el subinspector de la Policía Nacional Jonathan Núñez, para quien el maltrato y el abandono de personas mayores “es un problema real”.

PRIVACIÓN DE LIBERTAD

El almirante y vocal de la Junta Directiva de CEOMA, Salvador Paz Martínez, fue el encargado de moderar una mesa redonda en la que el técnico jefe del Área de Sanidad y Política Social del Defensor del Pueblo, Bartolomé José Martínez García, hizo hincapié en la privación de libertad que podrían estar sufriendo entre 15.000 y 18.000 mayores en España, que ven mermado su poder de decisión frente a familiares y tutores legales.

En este sentido, lamentó la “ineficacia del sistema” para actualizar las situaciones de incapacidad que “en ocasiones han provocado que los tutores –con el tiempo– pasen a ser ellos los que verdaderamente deban ser tutelados”. En este sentido, animó a trabajar por un cambio en el marco normativo y asegurar la protección de los mayores.

El representante del Defensor del Pueblo puso de manifiesto además las dificultades que encuentran los mayores a la hora de comunicar situaciones de abuso o maltrato. “La persona agraviada a veces no está en las mejores condiciones de llegar hasta nosotros. Si nos quedamos esperando las quejas, no nos van a llegar nunca”, concluyó.

Las jornadas sobre maltrato y abuso a personas mayores organizadas por CEOMA continuarán mañana con ponencias sobre la humanización de la asistencia sanitaria, propuestas y mejoras de los aspectos éticos y jurídicos o los principales ámbitos del maltrato.

Por la tarde, en el acto de clausura, intervendrán la directora general del IMSERSO, Carmen Balfagón; el Defensor del Pueblo en funciones, Francisco Fernández Marugán, y la presidenta de CEOMA, Carmen García Revilla.