El rostro, el abdomen, el pecho o los glúteos son dianas habituales y receptivas a los tratamientos estéticos y a la cirugía plástica. Pero, aunque mantengamos jóvenes y turgentes todas esas áreas, siempre habrá otras empeñadas en echar por tierra todo el empeño en ganarle la batalla al reloj. ¿Te has fijado en las manos de Sarah Jessica Parker o de Madonna, el escote de Melanie Griffith, el cuello de Karl Lagarfeld, los muslos de Demi Moore o la cara interna de los brazos de Susan Sarandon? El Dr. Antonio Tapia, cirujano plástico en Barcelona, nos da las claves para mejorar estas zonas rebeldes.

 

Cuello de pavo:

Es el primero en delatar el envejecimiento cutáneo, porque la piel es tremendamente fina, está expuesta constantemente al sol, y no se cuida a conciencia: muchas veces los cuidados cosméticos, o de protección solar, terminan en el contorno mandibular. “En cuanto llegan las primeras arrugas se comienza a cuartear, y a un nivel avanzado llegan a verse los pliegues transversales, o incluso las marcas verticales de las cuerdas musculares, el músculo platisma se atrofia, y “cede”: se convierten en cuerdas de violín. Llegados a este punto, la mejor decisión es la intervención quirúrgica”, explica el Dr. Antonio Tapia.

Solución: Lifting de cuello.

Se realiza una pequeña incisión en el pliegue debajo del mentón (pliegue submentoniano) y detrás de las orejas, se limpia la grasa, se suturan las bandas anteriores (lo que se conoce como platismoplastia), hacia atrás y la piel se tensa, extirpando la sobrante detrás de las orejas. De 6.000 a 7.000 euros.

 

Escote arrugado

¿Te has fijado en esas mujeres bronceadas hasta la extenuación y con la zona del escote llena de manchas y arruguitas? Ocurre porque nunca han usado spf en esta zona, que además, pasa buena parte del año al descubierto. La piel es también muy fina y sensible, y muchas veces no llegamos a esta parte con los tratamientos cosméticos faciales, y tampoco con los corporales. Además, es de las primeras zonas en envejecer. Aparecen manchas, flacidez, pliegues, y también estrías tras el embarazo, la lactancia o cambios importantes de peso.

Solución: Peeling químico o un láser de rejuvenecimiento.

“Estas dos técnicas pueden realizarse y suavizar los signos de envejecimiento en el escote, pero es un área peligrosa por las cicatrices, y los resultados no son espectaculares”, aclara el Dr. Tapia. Desde 120 euros

 

Manos de anfibio.

Ellas sí que son las principales chivatas de que los años van pasando. Primero porque están expuestas todo el año al sol, el frío o el viento, y también a agentes químicos. Cuando no las protegemos del sol, algo habitual, las manchas campan a sus anchas, y por otro lado, a partir de los 50 se marcan las venas más que nunca, porque se pierde densidad en el tejido.

Solución: Peeling anti-manchas e infiltración de Ácido Hialurónico.

El peeling químico unifica el tono; si hay falta de densidad, rellenamos con Ácido Hialurónico en los espacios subcutáneos que quedan en el dorso, entre los dedos. Algunas celebrities se extirpan algunas venas, pero no da gran resultado”, revela Tapia. Peeling: Desde 300 euros una sesión. Infiltración de Ácido Hialurónico: Desde 600 euros. De ambos conviene hacer 2 o 3 sesiones.

 

Muslos de pollo y brazos batwings. 

Es fácil visualizar a qué nos referimos: esos muslos que se vacían en la parte interna, en mujeres muy delgadas que han adelgazado de manera fulminante sobre todo a partir de cierta edad, y esa cara interna de los brazos que no pasa la prueba del salero y se tambalea a la mínima. Y es que con la pérdida de tejido cutáneo, la zona interna de ambas partes se afina de tal manera que puede llegar a quedar “como un colgajo”.

Solución: Lifting de brazos y/o de muslos.

“Dependiendo del estado del muslo, de la grasa y flacidez que acumule, se puede realizar en su totalidad o solo en la parte superior:  en el primer caso el resultado es mejor, pero la incisión es más visible: vertical, desde la rodilla hasta la ingle, quedando una cicatriz muy evidente, pero también un muslo natural; en el lifting parcial la cicatriz se disimula en la ingle en semicírculo, ocupando en ocasiones parte de la zona posterior del glúteo; con los brazos pasa igual, si están muy flácidos el lifting va desde la axila al codo, pero si aún no es muy acusada la flacidez, en ocasiones basta con hacer una incisión en la axila”.   Alrededor de 6.000 euros cada zona.

 

Codos arrugados. Nadie se libra de que se caigan y arruguen, porque la flexibilidad de su piel es enorme, y los codos están concebidos para ser doblados. Con el tiempo la piel se vuelva rugosa, oscura, y flácida. “La única opción en los codos es la cirugía, la extirpación de la piel sobrante. La incisión se coloca en los pliegues del mismo codo, que queda así disimulada”, apunta el cirujano. 2.000-3.000 euros.