Los pacientes de edad avanzada y aquellos que padecen enfermedades crónicas, independientemente de su edad, toman de media hasta 5-6 fármacos al día. En estos casos, si no se manejan adecuadamente las interacciones farmacológicas, son varios sus posibles efectos: desde ausencia del efecto terapéutico deseado al administrar el fármaco (bien por exceso o defecto de su acción) hasta toxicidades que pueden causar otras alteraciones y/o complicaciones y que pueden obligar a usar más fármacos, entrando en una espiral de  incremento de la toxicidad.

 

Por ello, y dada la importancia de esta cuestión, en el marco del Congreso Nacional que la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) celebra estos días en Madrid, tiene lugar el taller ‘¿Pensamos en las interacciones farmacológicas?’.

 

Según explica la Dra. Gemma Muñiz, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Virgen de la Salud de Toledo y participante en el taller, “son varios los factores que condicionan la presencia de interacciones farmacológicas, entre las que se encuentran el uso de fármacos  con  vías  metabólicas  comunes que se saturan al tener que trabajar con varios fármacos, compuestos de intervalo terapéutico estrecho, dosis incorrectas, las propias características del paciente (edad, peso, genética) e interacciones con alimentos o hierbas medicinales”.

 

Por ello, a la hora de prescribir un medicamento, resulta fundamental conocer cómo es su metabolismo y su dosificación. “En este sentido, hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías, hay disponibles diferentes aplicaciones que facilitan la búsqueda de información relevante sobre toxicidades e interacciones”, señala el Dr. Ángel Sánchez Castaño, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Virgen de la Salud de Toledo y participante en el taller.