Más 162.000 personas con movilidad reducida (PMR) pasaron por el Aeropuerto de Barcelona-El Prat a lo largo de 2016. Se trata de una demanda en aumento día a día por lo que este servicio verá ampliado su presupuesto para los próximos cuatro años, pasando de 13,6 millones a 46,6 millones de euros.

Así, el Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha adjudicado a la empresa Sagital SA Multiservicios Aeroportuarios S.A el Servicio de Asistencia a Personas con Movilidad Reducida (PMR) por un importe total de 46.690.000 millones de euros.

La licencia tiene un periodo de duración de cuatro años y ofrece la oportunidad de prorrogarla año a año por mutuo acuerdo entre las partes hasta un máximo de dos.

El anterior presupuesto era de 13,6 millones de euros, para un período de cuatro años.

Según ha informado el gestor aeroportuario Aena, “el nuevo concurso sigue la directriz de continuar ofreciendo la máxima calidad en el servicio de atención a personas con movilidad reducida, e incluso mejorarla, para lo que ha incluido algunas nuevas especificaciones“.

En este sentido, “las empresas adjudicatarias deberán cumplir requisitos muy precisos en cuanto a la asistencia ofrecida, los medios técnicos y humanos necesarios, los tiempos de respuesta, la formación del personal o la atención y trato para que el pasajero con problemas de movilidad sea atendido de forma adecuada”.

Vehículo para pasajeros con movilidad reducida en el aeropuerto de Barcelona.Vehículo para pasajeros con movilidad reducida en el aeropuerto de Barcelona.

Reglamento europeo

El servicio de asistencia a PMR se presta de forma gratuita en todos los aeropuertos con vuelos comerciales de la red de Aena y garantiza, conforme al Reglamento 1107/2006 de la Unión Europea, que todas las personas puedan disfrutar del transporte aéreo con independencia de su discapacidad o problema de movilidad y en igualdad de condiciones al resto de pasajeros.

Aena recuerda que “es de vital importancia que sólo se solicite dicho servicio si realmente se necesita, puesto que su uso de manera innecesaria puede repercutir en la calidad del servicio ofrecido a las personas que realmente lo necesitan”.