Las enfermeras y enfermeros que dedican su vida profesional a la atención de las personas mayores, constituyen un pilar fundamental en nuestra profesión y en nuestra sociedad. Las sociedades desarrolladas están siendo afectadas por un envejecimiento poblacional acuciante, que produce unas necesidades específicas de atención a las personas y de formación de los profesionales sanitarios. Las enfermeras están respondiendo de forma adecuada a esta nueva demanda, con una mejora en la formación y la especialización, en la participación en investigaciones enfermeras del ámbito gerontológico y geriátrico, como en el incremento de tesis doctorales enfermeras dirigidas a la atención de problemas derivados del envejecimiento.

A este mayor desarrollo profesional enfermero, cabe destacar el papel que está aportando la SEEGG, que celebra con su XXV Congreso, 30 años de vida desde su constitución como Sociedad. Sin duda alguna, durante todo este tiempo, la SEEGG ha “dejado huella”, una huella que debe deberá continuar desde la innovación, la creatividad y la investigación, como elementos técnicos de la enfermería de atención a las personas mayores. Pero también desde la emoción, la empatía y el calor humano del humanismo imprescindible de la disciplina enfermera.