La atención primaria es el nivel donde se detectan y se tratan los problemas de salud mental más frecuentes, y la depresión es uno de ellos. Un estudio de investigación realizado en diferentes centros de atención primaria de Tarragona, señala que más del 14% de las personas que van a la consulta por cualquier motivo presenta una depresión mayor (1), un trastorno con una alta incidencia en la población que provoca discapacidad y tiene un impacto significativo tanto en la persona que la sufre como en su familia y su entorno más cercano.

 

Aunque la atención a pacientes con depresión es una tarea habitual en el primer nivel asistencial, a menudo hay ciertas dificultades en el diagnóstico, el manejo y el seguimiento de los pacientes que hacen que los resultados clínicos no sean satisfactorios. German López-Cortacans, enfermero y miembro del grupo de trabajo de Salud Mental de la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña (AIFICC), explica que, “el incumplimiento de los tratamientos antidepresivos es frecuente, llegando al 75%. Esto pone de manifiesto, que el seguimiento clínico es a menudo insuficiente y que hay que implementar un nuevo modelo de manejo de la depresión “.

 

López-Cortacans, doctor en infermeria,  forma parte del equipo investigador del modelo INDI (Interventions for Depression Improvement). El proyecto INDI (2) ha consistido en el diseño de un modelo asistencial para mejorar el manejo clínico de la depresión en atención primaria. Está basado en el modelo de atención a la cronicidad y da especial protagonismo al papel de la enfermera. Se ha evaluado en los centros de atención primaria del Camp de Tarragona demostrando su eficacia llegando a reducir un 65% las ideas suicidas en personas deprimidas en tres meses. Actualmente se está haciendo una prueba piloto en Tarragona y Sabadell con el objetivo de implementarlo en todo el territorio catalán. (3)

 

La enfermera, figura clave en el abordaje de la depresión en la atención primaria

 

El rol de la enfermera, en este nuevo modelo de atención al paciente con depresión, es fundamental, dice López-Cortacans, ya que “la enfermera tiene un rol activo, promoviendo la adherencia al tratamiento y ofreciendo psicoeducación, creando un vínculo de confianza con el paciente y su familia con el fin de ayudarle a entender la enfermedad y valorar la importancia del tratamiento para evitar la prevención de las recaídas “.

 

“El objetivo del tratamiento es la remisión, es decir, la desaparición de todos los síntomas depresivos y la recuperación funcional del paciente. Por lo tanto, hay que conseguir que el paciente siga las pautas terapéuticas, acordando con él los objetivos del tratamiento e implicándolo, junto con su familia, en su planificación, especialmente en la primera fase de la enfermedad. El referente en este proceso es la enfermera de atención primaria, que será quien facilitará información sobre los antidepresivos y quien aclarará las posibles dudas que pueda tener el paciente. Dado el elevado porcentaje de pacientes que abandonan la medicación, un 75%, el rol de la enfermera en este sentido es muy importante “, comenta López-Cortacans del Grupo de Salud Mental del AIFiCC.

 

De hecho, la potenciación del rol enfermero en el abordaje de la depresión será uno de los temas que se tratarán en un taller el XIV Congreso que AIFiCC celebrará los próximos 18 y 19 de abril en el Palau de Congresos de Tarragona.

 

En este encuentro, unas 200 enfermeras de toda Cataluña debatirán sobre diferentes aspectos de la atención y el cuidado a las personas y a la comunidad, también sobre la cronicidad y la salud mental.

 

Prevalencia depresión y ansiedad en Cataluña

 

Según los datos de la Encuesta de Salud de Cataluña (ESCA) realizada por el Departamento de Salud en 2016,  1.053.035 catalanes de 15 años o más, tienen depresión o ansiedad.