La compañía biofarmacéutica AbbVie ha celebrado el III Desafío de Enfermería en la Enfermedad de Parkinson Avanzado. El objetivo de esta jornada ha sido ofrecer una actualización de los avances en la enfermedad de Parkinson y formar al personal de enfermería, especialmente al que se va introduciendo en el área de trastornos del movimiento, con el fin de que cuenten con las herramientas y conocimientos necesarios para ofrecer unos cuidados y atención asistencial de calidad a las personas afectadas por la enfermedad de Parkinson.

 

“La formación es muy importante porque nos aporta los conocimientos necesarios para poder dar una buena calidad asistencial a nuestros pacientes. Si el paciente ve que la enfermera conoce suficientemente el procedimiento o el tipo de tratamiento que se está pautando o administrando puede generarle seguridad tanto a este como a todas las personas que le rodean. En resumen, tenemos que priorizar la formación en enfermería, para conseguir dar un buen servicio de salud” han destacado Antonia Campolongo, enfermera del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, y Beatriz González, enfermera del Hospital de La Princesa de Madrid.

 

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo, crónico e invalidante que afecta a más de 160.000 personas en España[1]. Se trata de una patología compleja que cursa con una serie de síntomas, motores y no motores, que suelen aumentar en número y gravedad con la progresión de la enfermedad, con lo que requiere un abordaje multidisciplinar en el que la enfermería ocupa un lugar muy importante. “El papel de la enfermería especializada en la enfermedad de Parkinson en cualquiera de sus estadios, es el de acompañar para mejorar los cuidados, y por ende la calidad de vida tanto de pacientes como de sus cuidadores principales. La enfermería debe trabajar por tanto en la sintomatología motora como no motora con el fin de ayudar a conocer y controlar mejor la enfermedad. En los estadios avanzados tenemos que gestionar, además, los cambios que provoca la evolución de la enfermedad”, ha explicado detenidamente Beatriz González.

 

Asimismo, tal y como ha añadido Beatriz González, durante la evolución de la enfermedad, los profesionales de enfermería, como gestores de los casos afectados, detectan síntomas, en muchos casos, con la observación clínica y el Proceso de Enfermería (PE: Valoración, Recogida de datos, Diagnóstico, Planificación, Ejecución, Evaluación), atendiendo así a los pacientes de una manera global y holística.

 

Por todo ello, los expertos de diversas disciplinas se han centrado durante el III Desafío de Enfermería en dar a conocer cuáles son estas competencias y funciones de la enfermería en trastornos del movimiento como la enfermedad de Parkinson, las recomendaciones en cuanto a nutrición de estos pacientes y la importancia de ciertos aspectos como la identificación de pacientes en una etapa avanzada de la enfermedad, la preparación de la visita al neurólogo, así como la existencia de una comunicación fluida con el paciente. “Los factores claves, desde el punto de vista de la enfermería, para resolver las dificultades a los que las personas afectadas de párkinson se van a enfrentar diariamente, son la comunicación, la educación y el seguimiento”, ha explicado Beatriz Gonzáles, enfermera del Hospital La Princesa de Madrid.

 

Asimismo, esta jornada ha abordado el estrecho vínculo que se crea entre los afectados con esta enfermedad y el personal de enfermería, el cual es capaz de mejorar el día a día del paciente. “La cercanía, la confianza y la empatía es algo que caracteriza a la enfermería. Además de ser una referencia positiva, la enfermería es el nexo de unión entre el paciente y su cuidador y el equipo interdisciplinar” ha indicado Beatriz González.

 

En definitiva, “es el profesional de enfermera quien debe dar su apoyo y del mismo modo poder transmitir todos aquellos conocimientos sobre la enfermedad que puedan ser utilizados por el paciente y su cuidador con el objetivo de poder mejorar la calidad de vida da ambos. Todo ello se consigue realizando una buena educación sanitaria”, ha finalizado Antonia Campolongo.