La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), encabezada por el Dr. Jorge Sierra, quiere felicitar a Carmen Montón por su nombramiento como nueva ministra de Sanidad y le ofrece toda la colaboración necesaria en favor de la eficiencia y sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS).

 

Entre otros retos pendientes, la SEHH espera que la nueva ministra cuente con los hematólogos en todas y cada una de las iniciativas políticas que se impulsen en torno a la medicina de precisión, como el grupo de trabajo que ya se ha empezado a formar en el seno del Ministerio de Sanidad con el objetivo de impulsar el futuro Plan Nacional de Medicina Personalizada.

 

Por otro lado, los hematólogos piden la creación de una Red de Investigación en Enfermedades Hematológicas, bajo el paraguas del Instituto de Salud Carlos III, y un mayor estímulo institucional para fomentar la investigación clínica en España como el mejor medio para aumentar el conocimiento médico y la calidad de la atención a los pacientes; en el caso concreto de los ensayos clínicos, también permite tener acceso a fármacos innovadores. Aunque la última modificación del Real Decreto de Ensayos Clínicos ha sido positiva, todavía se necesita una especial protección para la investigación clínica promovida por grupos cooperativos independientes, según la SEHH. Asimismo, se piden más medios y tiempo para que los médicos puedan llevar a buen puerto la investigación clínica como parte de su actividad asistencial.

 

La SEHH recuerda que también está inmersa en la creación de registros epidemiológicos estatales para las enfermedades hematológicas más frecuentes, como es el caso del cáncer de la sangre (leucemias, linfomas y mielomas), para lo cual solicita la participación y asesoramiento del nuevo Ministerio de Sanidad. Gracias a estos registros se podrán extraer conclusiones científicas, epidemiológicas e incluso económicas.

 

Por último, los hematólogos piden a Carmen Montón que culmine la extensión del periodo de formación MIR de la especialidad a 5 años, pendiente de aprobación por parte del Consejo Interterritorial del SNS, así como la conformación de un sistema de acreditación de la formación continuada para todos los hematólogos.