Las obras de remodelación del antiguo edificio C del Hogar de Ancianos, que han tenido un coste de 1.497.536,5€, suponen la adaptación del espacio al modelo de atención centrado íntegramente en la persona
Las obras de reforma y adaptación del antiguo edificio C del Hogar de Ancianos ya han finalizado. Después de 18 meses de trabajo, el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales y su dirección insular de Atención a la Dependencia han podido hacer realidad unos de los proyectos más importantes y necesarios de esta legislatura.

Estas obras, en las que la IMAS ha invertido un total de 1.497.536,5€, suponen la creación de 60 nuevas plazas para personas dependientes, así como la adaptación de los servicios al modelo de atención centrado en la persona que defiende la institución insular.

El presidente del Consejo de Mallorca, Miquel Enseñado, acompañado de la consejera de Bienestar y Derechos Sociales y presidenta de la IMAS, Margalida Puigserver y el vicepresidente primero del IMAS, Javier de Juan, han inaugurado hoy la reforma de estas instalaciones, uno de los centros residenciales para gente mayor del Consejo.

Enseñado ha manifestado que “el proyecto que hoy presentamos responde al compromiso que tiene el actual Consejo de Mallorca con las personas, y concretamente con las que más necesidades tienen”. El presidente también ha afirmado que “la atención a la gente mayor con dependencia se configura como uno de los grandes retos de la política social de las próximas décadas, no únicamente para Mallorca, sino para el conjunto de la Unión Europea”.

Por su parte, la consejera Margalida Puigserver ha asegurado que “uno de los principales objetivos del IMAS es el de reducir la lista de espera de dependencia, y con este proyecto cumplimos nuestro compromiso con la ciudadanía de Mallorca”. Puigserver también ha apuntado que “con la reforma de este edificio proporcionaremos un servicio de calidad que mejore realmente la atención que reciben todas las personas que por circunstancias de la vida se encuentran en situación de dependencia”.

Finalmente, el vicepresidente del IMAS, Javier de Juan, ha afirmado que “el edificio C representa la inversión más grande social hasta el momento desde la creación del IMAS ahora hace 15 años”. “El nuevo edificio C es el ejemplo de cómo queremos nuestras residencias públicas del futuro: seguras, de calidad, confortables y, sobre todo, cercanas”, ha añadido el vicepresidente.

La reforma, que fue adjudicada a la empresa Proyecon Galicia SANO, ha consistido en la reparación de todas las fachadas del edificio y la reforma completa de todas las plantas, para adecuarlo así a la normativa, destacando fundamentalmente el Decreto 123/2001 de centros para gente mayor y el Decreto 110/2011 de accesibilidad universal.

De este modo, se han creado 9 habitaciones con baño privado por planta -tres individuales y seis dobles de entre 16 y 26 metros cuadrados-, que suponen un total de 15 nuevas plazas por planta. Así mismo, cada una de las 4 plantas (planta baja y tres alturas), cuenta con un comedor y sala de televisión de 50 metros cuadrados para los usuarios, así como un baño, un vestuario y un office para el personal.

En este sentido, se tiene que destacar el hecho que en la reforma del edificio C se han priorizado aquellos elementos clave en el diseño de un entorno desde el modelo de atención centrado en la persona. Así, se ha distribuido el edificio en unidades de convivencia, cada una a una de las plantas, para fomentar la interacción social, la sensación familiar y el ambiente casero, simulando un hogar.

También se ha tenido en cuenta la necesidad de proporcionar una sensación de confianza y seguridad a los residentes, mediante espacios completamente accesibles y con el uso de colores (un identificativo a cada planta), que favorecen la orientación de los usuarios sin infantilitzar el espacio. En este sentido se ha apostado para apoyar a las habilidades funcionales de las personas, con mobiliario adaptado, baños geriátricos y elementos de apoyo a la autonomía. De este modo, el espacio resultante está adaptado tanto a los usuarios como a los trabajadores.

En cuanto a la piel del edificio, los trabajos de reforma incluyen el saneado, y pintura así como la sustitución de los cierres y carpinterías para mejorar el confort térmico y acústico de las dependencias interiores, así como la eficiencia energética al incorporar los nuevos cierres de vidrio los sistemas de protección solar, térmica y acústica, además de la instalación de placas solares de apoyo para contribuir a la generación de agua caliente sanitaria.

Actualmente este edificio estaba en desuso, debido al estado de deterioro en el cual se encontraba, y en el hecho que la actual distribución de las habitaciones y los baños ha quedado obsoleta y no se ajusta a la normativa.