Saber los distintos tipos de grasas que incorporamos a nuestro organismo es posible gracias al test Grasas Alimentarias de LaboratoriosSYNLAB. Las grasas o ácidos grasos junto con las proteínas y los hidratos de carbono forman los 3 macronutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo y constituyen los componentes principales de nuestra alimentación. Los ácidos grasos, además de ser fuente de energía, tienen un papel fundamental en la composición y funcionalidad de las membranas celulares y en la síntesis de hormonas.

Existen distintos tipos de ácidos grasos: saturados, monoinsaturados, poliinsaturados y las grasas trans. La dieta occidental actualmente ofrece un claro desequilibrio en ácidos grasos, con un exceso de grasas saturadas, trans y omega 6 y un defecto de omega 3. Este desajuste incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares y genera un contexto de inflamación crónica, lo que a su vez aumenta el riesgo cardiovascular, de accidente cerebrovascular, de depresión y de enfermedades neurodegenerativas, entre otras. La corrección del desequilibrio en la ingesta de ácidos grasos a través de la dieta es una medida sencilla y eficaz para conseguir un estado óptimo de salud.

Un ejemplo bien conocido actualmente es el aceite de palma, muchas veces aparece en los alimentos como “aceite vegetal” pero es rico en grasas saturadas y actualmente se conoce por sus efectos perjudiciales para la salud, puesto que su consumo se relaciona con mayor riesgo de dislipemias y en consecuencia con enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, etc.

En la actualidad no todos los tipos de grasas nocivas aparecen reflejados en las etiquetas de los productos que consumimos, por lo que quizá involuntariamente estamos ingiriendo grasas poco saludables sin ser plenamente conscientes. Mantener el equilibrio en la ingesta de grasas es clave para la salud.

El test Grasas Alimentarias nos permite conocer los tipos de grasa que incluimos en la dieta, este es el primer paso para poder personalizar nuestra nutrición, evitando las grasas poco saludables. La prueba se realiza a partir de una muestra de sangre y analiza los distintos tipos de ácidos grasos en la membrana de los eritrocitos, por lo que el análisis es representativo del consumo de grasas de los últimos 3 meses.

La prueba está indicada para personas de cualquier edad que quieran personalizar su alimentación para optimizar su salud. También está recomendado para pacientes con enfermedades inflamatorias, con dolencia cardiovascular -dislipemias, hipertensión, síndrome metabólico, etc.-, así como en pacientes con alteraciones del estado de ánimo, de comportamiento o que sufran déficit cognitivo.