Es el último paso para iniciar el proceso de licitación que permitirá desarrollar los tarjetas y el catálogo de servicios (imagen, formato físico, máquinas…) . Esto ha sido posible después de que el departamento de Participación Ciudadana y Presidencia haya adaptado el reglamento a los observaciones que llevó a cabo el Consejo Consultivo anteriormente. Es prevé que a final de año se haya adjudicado la gestión de la Tarjeta Gente mayor y es puedan empezar a distribuir los primeras tarjetas.el vicepresidente segundo y consejero de Participación Ciudadana y Presidencia, Jesús Jurado ha explicado que el reglamento, que se ha aprobado por unanimidad, prevé que el catálogo de servicios sea digital y que aglutine los empresas colaboradoras y los ofrezcas, los cuales es renovaran mensualmente para ofrecer una información actualizada. Además, el Departamento de Participación Ciudadana y Presidencia va más allá del reglamento y ofrecerá una versión en papel, porque los persones subscritas puedan recibir un catálogo, puesto que somos conscientes que algunas persones mayores no tienen accesibilidad al mundo digital. Esta tarjeta será una herramienta que pondrá el Consejo a disposición de todas los persones mayores de sesenta-zinc años o mayores de sesenta que cumplan los requisitos de cobrar una pensión por viudedad jubilación o incapacidad permanente. Ofrecerá una serie de precios especiales a todo el mundo que la tenga.Una iniciativa que empezó a gestarse  en 2016 durante la crisis. Una situación que obligó mucha gente mayor a asumir la carga económica de apoyar a hijos, hijas, nietos y limpias con unes pensiones que no sólo eran bajas, sino que permanecían congeladas des del comienzo de una crisis que afectó todo Europa.«Las políticas para la gente mayor son para nosotros una prioridad y queremos combatir dos coses: los dificultades económicas y el aislamiento social que muchos sufren, con proyectos que potencien el envejecimiento activo y con esta futura Tarjeta esperamos sea pronto una realidad.» ha finalizado Jurado.Se espera que la Tarjeta Gente mayor tenga un componente dinamizador de la economía local y de proximidad, y que, a través de esta herramienta, muchos comercios, restaurantes, servicios culturales y otros servicios de empresas y entidades públicas quieran sumar-se a la iniciativa.