La diabetes afecta actualmente a cerca de 400 millones de personas en todo el mundo, una cifra que se prevé que aumente en un 55% hasta 2035, alcanzando los 592 millones. En España, más de 5 millones de personas sufren diabetes de tipo 2, una enfermedad que, en algunos casos, puede ir acompañada de problemas de audición. De hecho, existen estudios que demuestran una relación entre la diabetes y la pérdida auditiva.

Uno de ellos está elaborado por el National Centre for Rehabilitative Auditory Research. En él se demostró que las personas diabéticas tienen el doble de posibilidades de desarrollar problemas auditivos. Según esta investigación, existe una correlación entre los niveles de glucosa en sangre y la pérdida auditiva como posible causa. Además, según la Federación Española de Diabetes, hay más de 2 millones de personas que no han sido diagnosticadas.

 

Problemas auditivos asociados a la diabetes

 

La diabetes puede ser de dos tipos. Por un lado, la diabetes tipo 1 está causada por una producción insuficiente de insulina por parte del páncreas. Representa un 10% del total de casos de esta enfermedad y suele afectar antes de los 30 años en hombres. Por su parte, la diabetes tipo 2 tiene origen en una resistencia a la insulina, es decir, a pesar de tener unos niveles óptimos, esta hormona no trabaja correctamente.

Según la Dra. Raquel Blasco, especialista en Medicina Interna, “la diabetes de tipo 2 está vinculada a factores de riesgo como la obesidad, una mala alimentación, el sedentarismo o en personas de edad avanzada”. La Dra. Blasco también advierte que “la rapidez con la que aparece la enfermedad es otro indicador importante. Mientras la diabetes tipo 1 surge de forma brusca, la tipo 2 suele ser más lenta, progresiva y silenciosa”.

Esta enfermedad puede afectar a la audición, provocando distintas afectaciones como hipoacusia, vértigos o acúfenos, unos molestos pitidos en los oídos. Pero los problemas auditivos derivados de la diabetes pueden ir más allá. Y es que la pérdida de audición puede llegar a derivar en problemas psicológicos. “Las personas que ven disminuida su capacidad auditiva sufren problemas para socializarse, sintiéndose aisladas y con una mayor falta de confianza”, explica la Dra. Blasco.

 

Prevenir es la mejor solución

 

La diabetes puede provocar daños en la arteria que transporta la sangre hasta los oídos. Debido a su pequeño tamaño, los daños suelen producirse más rápidamente. Como consecuencia, la obstrucción en el oído, uno de los problemas más frecuentes en estos casos, deriva en distintas molestias: desequilibrio, zumbidos y pérdida auditiva, entre otras.

 

Las molestias en el oído pueden ser el síntoma de una diabetes no diagnosticada. Por este motivo, GAES, compañía líder en corrección auditiva en España, aconseja acudir al especialista en cuanto se detecten uno de estos síntomas para llevar a cabo una revisión. Del mismo modo, GAES avisa de que es fundamental que las personas que sufren diabetes tengan en cuenta los posibles problemas que pueden desarrollarse debido a la enfermedad, incluyendo los auditivos.