Los desfibriladores de B+Safe ayudaron a salvar al menos 12 vidas en 2018, al permitir una respuesta inmediata y eficaz ante un accidente cardiaco. B+Safe es el fabricante con mayor presencia en el mercado español y sus equipos DOC cardioprotegen instituciones, museos, centros comerciales, empresas, estaciones de autobuses, tren y metro, instalaciones deportivas, hoteles, iglesias… de toda España.

Entre estas intervenciones destacan la del Metro Bilbao, donde se utilizó un desfibrilador para reanimar a un pasajero y la del metro de Barcelona, en la que se reanimó a otro pasajero, en este caso con un desfibrilador instalado en la estación común de Renfe. El pasado mes de noviembre un cliente de Singular Box Crossfit de Granada sufrió un accidente cardiaco y fue reanimado por el gerente del centro utilizando un desfibrilador de B+Safe. Ya casi acabando el año, en diciembre, se utilizó un desfibrilador de B+Safe instalado en el Colegio de los Maristas de Bilbao para reanimar a una persona que había sufrido un accidente cardiaco en una farmacia contigua al colegio.

Además de los equipos instalados, B+Safe, a través de su proyecto de RSC Poyecto+Vida, ha cardioprotegido a más de 820.000 personas que han participado en eventos de todo tipo, desde competiciones deportivas a  fiestas populares. Entre ellos destaca el Maratón Trinidad Alfonso de Valencia con más de 30.000 participantes, la popular Behobia-San Sebastián, la Bilbao Night Marathon y el Maratón Rock and Roll Madrid.

RCPen4pasos

Coincidiendo con el nuevo año, B+Safe ha puesto en marcha la campaña RCPen4pasos, cuyo objetivo es conseguir que la mayoría de la población  conozca las técnicas de Resucitación Cardio Pulmonar (RCP), que cada día ayudan a salvar vidas, manteniendo las constantes vitales de las personas que sufren un accidente cardiaco hasta la llegada de los servicios de emergencia. La campaña, articulada a través de la Web www.rcpen4pasos.com destaca la importancia de que todo el mundo conozca estas técnicas e incluye videos y otros materiales que enseñan a utilizarlas “4 simples pasos que pueden salvar vidas”. La iniciativa se dinamizada a través de las redes sociales se sumará a otras acciones, como el reparto de folletos informativos que sirvan como guía para saber practicar la RCP en lugares de gran afluencia de público.

ANEXO

Solución DOC®

Los avances tecnológicos han permitido crear DESA fáciles de utilizar por personal no sanitario y con las máximas garantías de calidad y seguridad.

B+Safe ha patentado la solución DOC® (Desfibrilador Operacional Conectado) única del mercado que ofrece todas las soluciones integradas en el propio equipo que permanece conectado y operativo las 24 horas del día. El desfibrilador semi-automático Philips, unido a un sistema de comunicación, garantiza 24 horas los diferentes servicios de telecontrol, geolocalización, tele-asistencia, asistencia verbal directa que Allianz Assistance presta al usuario, alerta automática de socorro. Además, B+Safe dispone de un centro de atención telefónica y equipo técnico propio para su mantenimiento.

Espacios cardioprotegidos ‘conectados’

La cardioprotección es una tendencia emergente orientada a la protección del corazón en caso de episodios cardíacos. El gran número de muertes por paro cardíaco en la población, ha animado a gobiernos, empresas, entidades y asociaciones a concienciar a la población y tomar medidas que permitan revertir la situación gracias a la creación de zonas o espacios cardioprotegidos. 

Estas zonas cuentan con, según la superficie y la afluencia de público, al menos uno o varios desfibriladores, con un adecuado servicio de mantenimiento y con personas adecuadamente formadas para poder garantizar una rápida actuación en caso de paro cardíaco repentino (para conseguir que vuelva a latir el corazón de la persona afectada), hasta la llegada de los servicios médicos de emergencia.

Para que las posibilidades de supervivencia ante un paro cardíaco repentino sean óptimas, se debe realizar de forma inmediata una resucitación cardiopulmonar (RCP) que permita mantener el flujo necesario de sangre oxigenada al cerebro hasta que se restablezca el ritmo cardíaco normal mediante la descarga eléctrica suministrada por un desfibrilador.  El tiempo máximo para aplicar la desfibrilación a una persona que ha sufrido un paro cardiaco repentino es en los primeros 5 minutos.

Hay identificados cuatro pasos críticos para tratar el paro cardíaco repentino, denominados

Cadena de Supervivencia:

1. Reconocimiento y llamada al servicio de emergencia.
2. Una rápida resucitación cardiopulmonar (RCP).
3. Desfibrilación temprana.
4. SVA y cuidados post-resucitación.