La desinformación y la existencia de falsedades no es un fenómeno nuevo, pero ha sido en la actualidad, a raíz de la sobreabundancia de información y la amplificación de los códigos lingüísticos construidos en las redes sociales, lo que ha originado un dilema: la mentira sigue corriendo más rápido que la verdad. Un escenario que ha encontrado su chivo expiatorio en un segmento de la población, la tercera edad. Varios estudios establecen que las personas de más de 65 años son los que difunden más noticias falsas, aunque estas no se comparten tanto como se piensa… Más