Uno de los enemigos de una sonrisa perfecta son las manchas en los dientes, una coloración en el esmalte que se produce debido a diversos factores como, por ejemplo, el consumo excesivo de determinadas sustancias con agentes colorantes o el consumo de alimentos ácidos. Estos últimos no generan tinciones por sí mismos, pero afectan estructuralmente al diente y provocan que este sea más susceptible a sufrir descoloraciones por el consumo de productos que sí tiñen los dientes.

 

La eliminación de estas manchas a través de blanqueamientos es una de las soluciones más buscadas; de hecho, este es el tercer tratamiento de estética más demandado por detrás de las higienes dentales y la reconstrucción de piezas, según el Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2019. En la actualidad, el 11% de los tratamientos estéticos en adultos son blanqueamientos.

 

Son muchos los alimentos que pueden teñir los dientes pero, ¿debemos eliminar estos productos de nuestros menús? En palabras de Manuela Escorial, odontóloga de la Dirección Asistencial de Sanitas Dental, “no es necesario dejar de disfrutar de aquellos alimentos que, por sus características, pueden manchar nuestra dentadura, pero sí que hay que tener en cuenta una serie de hábitos para minimizar su impacto”. En este sentido, y tal y como apunta la odontóloga, “consumir estos productos con moderación, acompañarlos de otros que equilibren sus efectos negativos, como los lácteos, y mantener una buena higiene bucal” son los principales consejos para disfrutar de las fiestas sin que las manchas hagan aparición en la dentadura.

 

Los ocho alimentos que más manchan la dentadura

  • Frutos rojos: productos como los arándanos, moras y granadas contienen pigmentos oscuros que pueden dejar residuos en los dientes. “No hay que descartarlos, ya que tienen una gran cantidad de antioxidantes, pero no hay que olvidar cepillarse correctamente los dientes tras su ingesta”, apunta Escorial.
  • Salsa de tomate: se trata de una preparación que, además de contener un color altamente pigmentado, también es ácida, lo que puede ablandar la capa de esmaltado de los dientes y hacerlos más porosos y susceptibles a las manchas.
  • Remolacha: su alta pigmentación hará que se oscurezcan los dientes; para evitarlo, no hay que olvidarse de un buen cepillado después tomarla.
  • Vino tinto: es uno de los productos que más tenemos que vigilar si queremos mantener las manchas a raya. Además de teñir nuestros dientes y producir un notable efecto antiestético mientras lo tomamos, a largo plazo y consumido de forma habitual, provoca la aparición de manchas en los dientes. Esto se debe a los taninos que contiene, una sustancia que decolora nuestros dientes, dándoles una apariencia más oscura. “Se puede disfrutar de vez en cuando de una copa de vino; pero, una vez más, la correcta higiene bucal tras su consumo es fundamental”, recomienda la odontóloga de Sanitas.
  • Vino blanco: aunque no causa efectos tan notorios como los del vino tinto, su acidez puede provocar también un oscurecimiento del esmalte dental.
  • Refrescos: un truco para que su impacto sea menor es utilizar una pajita para que el contacto de la bebida con los dientes sea menor.
  • Café y té: es habitual terminar las comidas con un café o un té, pero hay que tener en cuenta que ambos contienen taninos, lo que favorecerá la apariencia más oscura de la dentadura. Además, pueden alterar el equilibrio de la flora bacteriana y favorecen la formación de placas de sarro. “Mezclarlos con leche minimizará su efecto”, asegura la odontóloga de Sanitas Dental.