El Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha sigue abierto a negociar con la administración sanitaria regional la renovación del convenio de atención al pie diabético para 2019. Con el mes de febrero iniciado todavía no ha alcanzado ningún acuerdo con el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam). Este acuerdo permitió en 2018 la realización de casi 10.000 tratamientos podológicos a diabéticos de toda la comunidad autónoma.

De hecho, este fue el asunto fundamental tratado en la Asamblea anual que los podólogos celebraron este fin de semana en Alcázar de San Juan (Ciudad Real). En dicho encuentro, estos profesionales conocieron de primera mano que el Gobierno de Castilla-La Mancha está suscribiendo acuerdos puntuales con clínicas de Podología de la región. Esta medida unilateral se produce tras la negativa del Sescam de negociar con el Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha las mejoras que se pedían como condición para la renovación del acuerdo, tendentes todas ellas a mejorar fundamentalmente la calidad de la atención que se presta al paciente diabético.

En concreto, hasta la fecha el Sescam ha concertado el servicio de atención del pie diabético con nueve podólogos y tres policlínicas. Sin embargo, las tres policlínicas, según denuncian desde el Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha, no cuentan con la autorización sanitaria para tener una consulta de Podología y, al menos, dos de los podólogos ya han renunciado por escrito.

Desde que en 2007 se suscribiera este acuerdo por vez primera con el Sescam para la prestación de este servicio gratuito a la población diabética, se contaba con 123 podólogos en toda la región. Por ello, el presidente del Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha, Francisco López Barcenilla, califica de  “claramente insuficiente” la lista de podólogos con los que la administración regional ha conveniado el servicio “de manera individual y sin contar con el Colegio”, y “vemos que va a ser inviable que puedan cubrir y atender las necesidades de las personas diabéticas de toda la región”.

De hecho, el Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha advierte que en provincias como Guadalajara no hay ningún podólogo conveniado con el Sescam para la atención del pie diabético.

Por todo ello, el Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha velará por el cumplimiento de la legalidad en la práctica de esta profesión y porque los servicios de Podología que se dispensan a la población sean de calidad.

Francisco Barcenilla explicó que en 2007 el acuerdo entre el Sescam y el Colegio convirtió a Castilla-La Mancha en una región pionera en la prevención del pie diabético. En virtud de este convenio durante 11 años las personas diabéticas han tenido atención podológica gratuita. En los últimos años el convenio se ha ido deteriorando hasta el punto de que la prestación se había reducido a una quiropodia básica, es decir, quitar callos y cortas uñas, lo que motivó que para la firma de un nuevo convenio en 2019 el Colegio exigiera al Sescam poner en práctica algunas mejoras “que ya incluía el propio convenio en materia preventiva».