Las Terapias de estimulación cognitiva y envejecimiento activo y saludable es una de las quince Iniciativas Emblemáticas seleccionadas para hacer frente al reto demográfico.

Promovida por la Asociación de Enfermos de Alzheimer de La Rioja (AFA Rioja), se pretende frenar el deterioro físico y psicológico que implica la edad en el ámbito geográfico de los municipios pertenecientes a la Serranía Celtibérica Riojana. De este modo, a través de talleres y actividades, los mayores que residen en el medio rural pueden acceder a este tipo de servicios residiendo en sus municipios.

Esperanza Moraga, directora de AFA Rioja, nos explica en qué consiste la iniciativa.

¿En qué consiste esta iniciativa emblemática?

Partimos de un objetivo general que es evitar la despoblación en el entorno rural basándonos en la experiencia acumulada de la Asociación de la Serranía Celtibérica, AFA Rioja y la Consejería de Servicios Sociales, que son los tres agentes colaboradores del proyecto. Pretendemos realizar talleres y actividades en las zonas más despobladas de La Rioja con varios objetivos específicos: lograr mitigar en la medida de los posible el progreso del envejecimiento y del deterioro cognitivo; lograr crear espacios de interacción social que provoquen encuentros y momentos de ocio dentro del “trabajo” dinámico y de refuerzo positivo y, por último, lograr convertir la necesidad latente de crear espacios para generar nuevas reuniones y nuevas actividades en el futuro, incluso una vez finalizado el proyecto.

¿Cómo surge?

Tanto desde AFA Rioja como desde la Asociación de la Serranía Celtibérica veníamos observando tanto la necesidad latente que existe de asistencia a actividades grupales, de relación social y estimulación físico-cognitiva, e incluso emocional, en el entorno rural más alejado de las cabeceras de comarca, como las dificultades que se tienen para poder llegar a dichos colectivos. Esto se debe tanto por movilidad potencial como por la reticencia inicial a dichas actividades por la falta de costumbre dentro de la necesaria socialización. Tras el comienzo de las conversaciones entre AFA Rioja y la Serranía Celtibérica, decidimos proponer a la Consejería de Servicios Sociales llevar a cabo este proyecto de manera coordinada por medio de dichos agentes colaboradores, y es por cuenta de AFA Rioja la implementación de las actividades y talleres.

¿A quién se dirige el proyecto?

El proceso de migración de la población joven a la ciudad deja a muchas personas adultas mayores viviendo solas e, incluso, en situación de abandono. Las condiciones climáticas, las distancias geográficas, las particularidades culturales y la limitada accesibilidad a los servicios públicos, en especial los servicios de salud y servicios sociales, conforman una situación de gran vulnerabilidad para esta población. Por ello, es necesario trabajar con el colectivo de población mayor, es decir, inicialmente a partir de los 65 años. Este punto de corte viene dado por el incremento a nivel exponencial de patologías tanto cognitivas como sociales, soledad y aislamiento. La promoción e interiorización de las prácticas de autocuidado de la salud permitirá envejecer naturalmente sin padecer enfermedades prevenibles y mantenerse en la zona rural. No obstante, tenemos muy claro que el punto de corte señalado no es estricto ni excluyente, aunque si necesario para el estudio previo de datos y para tener un punto de partida. Es decir, acogeremos sin problemas a usuarios que deseen a acudir a nuestros talleres allí donde se implanten aunque tengan 64 o 63 años.

¿En qué zonas de La Rioja se pretende actuar?

Los criterios de inclusión vienen derivados de los pueblos que recoge la Asociación de la Serranía Celtibérica en La Rioja, filtrados por los criterios de la Consejería de Servicios Sociales por medio de los coordinadores de los trabajadores sociales y de los propios trabajadores sociales. La orientación de estos profesionales es fundamental para el desarrollo del proyecto, para poder llegar a las zonas menos activas en cuanto a propuesta de actividades y para evitar solaparlas en otras zonas con actividades ya implantadas. Por ello, el objetivo de la primera fase del proyecto es delimitar muy bien el tipo de actividades y las zonas finales de influencia, dentro de los 90 pueblos riojanos como criterio de inclusión inicial. Este objetivo es fundamental para el éxito de la parte práctica, que sería la segunda fase.

¿Qué pasos se van a dar a partir de ahora? ¿Cuál es el calendario del proyecto?

El proyecto está previsto que se haga en tres fases. La primera es la detección de necesidades que se realizará con un censo de la población mayor de 60 años que existe en la Serranía Celtibérica de La Rioja, o menores de esta edad que acusen deterioro cognitivo. Los técnicos competentes se pondrán en contacto con el ayuntamiento, con la trabajadora social y con el servicio médico donde pueden darnos información de todas las personas que puedan ser beneficiaras de este servicio. La segunda fase es la puesta en marcha de la actividad, para la que se tendrá en cuenta el número de personas susceptibles de recibir el servicio de cada valle y las necesidades concretas de cada persona. Los talleres que se pondrán en marcha serán: taller de envejecimiento saludable, de estimulación cognitiva, de psicomotricidad y otros propuestos por los trabajadores sociales o por el colectivo rural. La tercera fase será la evalucación de resultados con la creación de la memoria en la que se recogen los resultados y la posible continuidad de los talleres, tanto desde un punto de vista de los agentes colaboradores del proyecto como de posibles agentes rurales.

¿Cuáles son las mayores necesidades que tienen las personas mayores en el medio rural?

El problema que se presenta con este colectivo es que la vejez se caracteriza por la aparición de varios estados de salud complejos que suelen presentarse solo en las últimas etapas de la vida y que no se enmarcan en categorías de morbilidad específicas. Esos estados de salud se denominan normalmente síndromes geriátricos. Por lo general son consecuencia de múltiples factores subyacentes que incluyen, entre otros, fragilidad, incontinencia urinaria, caídas, estados delirantes y úlceras por presión. A esto va unido algo que consideramos fundamental: la necesidad de relación social derivada del aislamiento, falta de interacción y retraimiento que provoca. Por ello estos talleres tienen un componente, como ya se ha citado, terapéutico no solo desde el punto de vista cognitivo, sino también social y emocional.

¿Qué se entiende por envejecimiento saludable?

Mantener la mayor calidad de vida asociada a la edad, a las circunstancias económicas, familiares y sociales. Para ello se pretende por medio de estas actividades y de cara a lograr un envejecimiento saludable: enlentecer la progresión del deterioro cognitivo, restaurar las habilidades cognitivas en desuso partiendo de las funciones intelectuales conservadas, mejorar el estado funcional de la persona, su capacidad para actuar, desarrollando las competencias que le permitan vivir de la forma más autónoma posible, promover la actividad tanto personal como social, proporcionar las bases para una interacción interpersonal útil y divertida para compartir experiencias, mantener la autonomía el mayor tiempo posible, promover la creación de objetivos tanto personales como sociales por parte de los usuarios adaptados a cada situación por medio de su propia iniciativa y tener una autopercepción positiva y motivadora de cara al día a día, ya que los objetivos de nuestros mayores se acortan en el tiempo y en envergadura, pero no deben desaparecer.

¿En qué consisten los talleres de psicoestimulación integral?

Tenemos claro es que la psicoestimulación integral debería siempre valorar como objetivos principales: reforzar y mantener los aspectos y cualidades positivas de cada persona; gestionar y normalizar tanto las debilidades de cada persona como las circunstancias de la vida que nos van sucediendo y que en muchas ocasiones derivan en estados de ansiedad o depresión, minimizándonos como seres únicos y extraordinarios; tener en cuenta, sí o sí, el aspecto social como fuente de complementariedad y nunca como fuente de exclusión; reconocer nuestras responsabilidades y saber reconocer las que no son; trabajar con los derechos asertivos teniendo en cuenta que dichos derechos acaban donde empiezan los derechos del de al lado; acompañar en procesos de reestructuración cognitiva y en procesos de aceptación y compromiso; y trabajar el triángulo de la salud física: alimentación equilibrada, higiene del sueño y actividad física. Se trata, en definitiva, de ayudar a convivir y a sabernos dignos de nosotros mismos.

¿Cómo se van a conseguir los objetivos de la iniciativa?

Tal y como hemos ido avanzando en las cuestiones anteriores y por medio de la segmentación en tres fases del proyecto, la consecución de objetivos se basará en la creación de talleres basados en la estimulación física, cognitiva y social, reuniendo grupos de pequeñas localidades anexas en las que, por medio de varias sesiones mantenidas durante toda la segunda fase del proyecto, queremos incidir directamente en el envejecimiento saludable, la interacción social y una mejora en la autopercepción de cada usuario.