Los próximos 29 y 30 de octubre tendrá lugar en Barcelona el VII Congreso Internacional de Dependencia y Calidad de Vida: ‘Integración: de modelos a resultados’, organizado por la Fundación Edad&Vida, en el que especialistas nacionales e internacionales aportarán su visión sobre el reto que supone las consecuencias del envejecimiento de la población unido al incremento de la longevidad: la cronicidad, la pluripatología y la problemática social asociada a la población envejecida.

 

En cuatro décadas España ha pasado de tener 4,4 millones de personas mayores de 64 años a 8,8 millones. La OCDE y el Banco Mundial, entre otras instituciones, coinciden en afirmar que, en 2050, España será el país más envejecido del mundo, momento en el que casi la mitad de la población habrá cumplido más de 65 años y tendrá una esperanza de vida que alcanzará los 85,8 años.

 

Este cambio demográfico va a conllevar varias revoluciones a las que habrá que hacer frente en los próximos años. Una de ellas será la sanitaria y la asistencial tanto social como de salud. Una población envejecida tan numerosa va a requerir una reconversión del dispositivo sanitario actual tal como lo conocemos, así como la integración social y sanitaria en los distintos niveles asistenciales.