La eliminación de la hepatitis C ha sido una de las claves del 44º Congreso Anual de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), que se celebra estos días en Madrid, y que reúne a hepatólogos y otros especialistas de toda España.  Este ha sido el tema central del simposio Eliminar la hepatitis C es posible. Hagámoslo real, moderado por el Dr. Javier Crespo, jefe de Digestivo del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, con la colaboración de la compañía biofarmacéutica AbbVie.

 

En el simposio, que ha contado con la participación de cuatro clínicos expertos en el abordaje de la hepatitis C, se han analizado los perfiles de las distintas poblaciones con mayor posibilidad de tener hepatitis C y se han compartido casos de éxito.

 

“Existen unas poblaciones con más riesgo de tener el virus C: personas que se sometieron a una transfusión antes del año 92, usuarios de drogas, personas con prácticas sexuales de riesgo o inmigrantes procedentes de países con alta prevalencia, por lo que es clave desarrollar estrategias en estas poblaciones para diagnosticar y tratar a estas personas”, ha explicado el Dr. Crespo.  El experto ha resaltado la importancia de tratar estos perfiles de paciente: “las pautas cortas y simples son fundamentales para asegurar la adherencia”.

 

Además del abordaje en poblaciones vulnerables, se ha subrayado la importancia de identificar a las personas que no tienen un factor de riesgo conocido. “En Cantabria estamos poniendo en marcha un cribado poblacional para el VHC que se realizará mediante un sencillo análisis de sangre a la población general de entre 40 y 70 años, y que es pionero por ser el primero que se realiza por cohorte de edad”,  explica el Dr. Crespo.

 

A día de hoy, la hepatitis C se puede curar prácticamente en el 100% de los casos con los tratamientos antivirales de acción directa de última generación. Según los datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, 117.452 personas se han tratado en nuestro país. Los datos preliminares de la encuesta llevada a cabo por el Ministerio, muestran una seroprevalencia (anticuerpos) del 0,8%, y un 0,17% de infección activa[1].  “Se ha hecho un trabajo extraordinario y se ha tratado a la mayor parte de los pacientes que estaban diagnosticados en nuestras consultas, pero todavía queda trabajo por delante para diagnosticar a todas aquellas personas que desconocen que tienen el virus. Tenemos una oportunidad única de eliminar la hepatitis C que no podemos dejar pasar”, concluye Crespo.