La Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP) es la enfermedad más frecuente de la próstata, la segunda causa de ingreso por intervención quirúrgica en los varones y el primer motivo de consulta en los servicios de Urología. Por ello, contar con un documento que unifique los mejores criterios para el adecuado manejo de esta enfermedad por parte de los profesionales sanitarios en los diferentes niveles asistenciales resulta de vital importancia.

Esa es la función del documento “Criterios de Derivación en Hiperplasia Benigna de Próstata para Atención Primaria” que cumple ahora su décimo aniversario. En él se incluyen diferentes apartados relacionados con el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de pacientes con HBP, además de algunos destacados como herramientas útiles, consejos para el paciente, información de sociedades, algoritmos o valoraciones profesionales, entre otros.

En su creación participaron la Asociación Española de Urología (AEU), la Sociedad Española de Medicina de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), junto con la colaboración de GSK.

Desde su lanzamiento en diciembre de 2008, el documento “Criterios de Derivación en HBP” ha logrado mejorar la calidad asistencial de pacientes con HBP, formando a un gran número de médicos en el manejo de la enfermedad, afianzando sus conocimientos en el diagnóstico y aportando una gran variabilidad de modos de implementación. Además, ha supuesto una oportunidad única para compartir experiencias y optimizar el modelo entre profesionales.

“La creación de este manual ha beneficiado a miles de pacientes en estos años. Ha permitido que el abordaje de la HBP sea más costo-efectivo que hace diez años y el paciente ha ahorrado tiempo en consultas y pruebas innecesarias. En definitiva, la eficacia en la gestión de la HBP ha sido la mejor demostración de su utilidad clínica”, comenta el doctor Manuel Esteban, presidente de la Asociación Española de Urología (AEU).

Cooperación entre Urología y Atención Primaria

Una de las principales aportaciones del documento fue la cohesión que produjo entre los profesionales médicos de Atención Primaria y Urología. Como indica el doctor Fernández-Pro, presidente de SEMG, “su creación supuso en su día una nueva forma de entendernos entre Primaria y Urología, llegando a un consenso en el que prácticamente el 70-80% de los pacientes con HBP se maneja en la consulta del médico de familia, con unos criterios claros de cuando derivar. La implicación del médico de Atención Primaria, que antes era bastante escasa, logró darle mayor difusión y un consenso universal en nuestro ámbito de actuación”.

Así lo corrobora también el doctor Manuel Esteban, declarando que “inicialmente el varón consultaba a su médico de Atención Primaria sobre esta patología, por lo que pensamos que este colectivo médico debería adquirir mayor protagonismo en la gestión clínica de estos pacientes. Bajo un prisma integrador desarrollamos este proyecto que, sin duda, representó un cambio de paradigma, una nueva forma de trabajar de forma multidisciplinar que se ha replicado en otras áreas de la Urología”.

Sin duda, un claro ejemplo de los beneficios que supone la cooperación y colaboración entre Atención Primaria y los servicios de Urología y de la homogeneización de los aspectos más prácticos del manejo de la HBP para conseguir la correcta derivación de los pacientes con esta enfermedad y lograr así que tengan una mejor calidad de vida.

“Es una de las escasas guías a nivel internacional que se ha hecho en colaboración entre Primaria y urólogos y, como consecuencia de ello, es tremendamente solicitada en todos los formatos en los que está disponible para su uso en día a día en la consulta, debido a su ‘usabilidad’, hasta el punto de que algún Sistema de Salud los ha implementado en sus programas de Historia Clínica”, explica el doctor Antonio Fernández-Pro.

App, un nuevo modelo

A lo largo de estos diez años, el documento ha tenido nuevas ediciones con las últimas novedades en HBP, también de forma digital. Ejemplo de ello es la creación de la app del tratado que incorpora los mismos contenidos del manual en una herramienta multiplataforma que incluye recursos digitales como imágenes, mapas, vídeos y algoritmos.

“Estas nuevas formas de utilización suponen una herramienta fundamental en el fortalecimiento de los diferentes procesos que se realizan a través de la ciencia y la tecnología, porque permiten un mayor acceso a la información. Sin duda, ello ha ayudado de forma clara a la difusión e implementación del documento “Criterios de Derivación en HBP”. Hoy por hoy son formatos claves y esenciales dentro de las políticas de difusión del conocimiento”, señala el doctor Antonio Fernández-Pro.

 

Gracias a esta nueva aplicación, los profesionales sanitarios disponen de mayor acceso a la información, en cualquier momento y sin necesidad de Internet, además de contar con anexos y enlaces de interés que puedes ser guardados, descargados o enviados por email.

Esta herramienta, disponible para todos los dispositivos Apple (iOS) y Android y adaptada a diferentes tamaños de tablets y teléfonos, incorpora, además, un algoritmo dinámico que permite seguir paso a paso la evolución en el diagnóstico del paciente, con datos y resultados probados.

Así, tal y como afirma el doctor Manuel Esteban, “debemos seguir renovando el documento contando con el feedback de los profesionales para su continua actualización. Es importante que sigamos adelante con la identificación de áreas mejorables y continuemos implementando versiones 3.0 y 4.0 con nuevas aportaciones diagnósticas y terapéuticas en la HBP”.

Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP)

La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una enfermedad crónica que tiene una elevada prevalencia, ya que afecta a uno de cada cuatro hombres de 50 años, una tercera parte de los de 60 años y un 80% de los mayores de 80 años, afectando a su calidad de vida, interrumpiendo el sueño y limitando sus actividades. Por ello, es uno de los principales motivos de consulta urológica, junto con otras patologías como incontinencia urinaria, disfunción eréctil, infección de orina y cánceres urológicos.

En ocasiones, pueden surgir dificultades importantes derivadas de la HBP como la retención aguda de orina (RAO), una obstrucción completa del tacto urinario o la necesidad de cirugía para tratar la HBP. También puede provocar alteraciones del funcionamiento de la vejiga, de manera indirecta infecciones urinarias, formación de cálculos en la vejiga e incluso un deterioro progresivo de la función de los riñones que, de no ser controlada, puede llevar a la insuficiencia renal. De ahí que sea recomendable que todos los varones con síntomas del tracto urinario inferior se sometan a una revisión periódica a partir de los 50 años.