El Colexio de Podólogos de Galicia manifiesta su “decepción” tras la respuesta negativa de la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia a incorporar al podólogo, como profesional sanitario dedicado al cuidado y prevención de patologías en los pies, al Servizo Galego de Saúde.

Después de meses de intensas conversaciones y reuniones con diferentes responsables de Sanidade, se ha visto truncado el objetivo de desarrollar conjuntamente un convenio de colaboración para la elaboración de un programa de prevención y atención podológica a pacientes diabéticos y de riesgo, ante la “tajante oposición” de la Administración.

El Colexio profesional asegura que la Consellería de Sanidade solo contempla actualmente un protocolo “de mínimos”, sin ningún tipo de financiación pública, para que las clínicas podológicas atiendan de forma gratuita a los pacientes en una primera consulta, y en caso de requerir una intervención más concreta y un tratamiento sería el propio paciente el responsable de asumir el coste económico.

El presidente del Colexio de Podólogos de Galicia, Borja Pérez Serrano, asegura que la demanda colectiva de los podólogos de formar parte de la cartera de servicios de la sanidad pública tiene como fin ofrecer la mejor asistencia podológica posible a toda la población, garantizando una atención sanitaria de “calidad y asegurando un ahorro sanitario”. Como ejemplo, el presidente explica que si existiesen Unidades de Pie Diabético en todos los hospitales públicos gallegos, con podólogos en sus equipos multidisciplinares para realizar funciones de abordaje precoz de lesiones y prevención, los pacientes obtendrían una “mejora en su calidad de vida”, al reducirse el porcentaje de amputaciones, así como los gastos derivados de estas intervenciones quirúrgicas y su correspondiente rehabilitación.

Servicios de podología a través de Sanidade y “no” de Política Social

Además, el Colexio de Podólogos de Galicia solicitó en los diversos encuentros un planteamiento profesional para que los servicios de podología se presten a través de la Consellería de Sanidade y no por medio de la Consellería de Política Social, como sucede con el programa de unidades móviles con podólogos para atender a personas mayores de 55 años en una veintena de concellos del rural de Galicia. Según el Colexio, este programa, que sí cuenta con un presupuesto público de más de 300.000 euros, “no reúne los requisitos mínimos para garantizar la calidad asistencial”. En esta línea, el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos ha elaborado un plan estratégico a nivel nacional para que todos los servicios de podología se presten al amparo de las correspondientes consejerías de sanidad autonómicas.

Al igual que sucede en otras comunidades, donde los partidos políticos de la oposición se posicionan y presentan iniciativas para incluir al podólogo en el sistema sanitario –como es el caso reciente del PP de Asturias–, el Colexio de Podólogos de Galicia hace un llamamiento a la clase política para hacer realidad este objetivo en Galicia.