Según un estudio de la Universidad de Birmingham, más de un tercio de los adultos de Europa Occidental recurren al teléfono o al ordenador para recordar alguna información. “A nivel general, los buscadores digitales actuales resultan muy atractivos porque permiten localizar la información que buscamos de manera fácil e inmediata. Además, en el contexto educativo no sólo se ha validado el uso de las TIC sino que empieza a ser un recurso muy demandado porque se obtienen múltiples beneficios como el aumento de la atención y la atención por parte de los alumnos”, apunta Grecia de Jesús, psicóloga de Blua de Sanitas.

 

Las generaciones Y y Z conocen la clave del cambio

Si hay un grupo de la población que encuentra mayor facilidad para asimilar estos cambios, serían las personas que tienen menos de 35 años. De ellos se ha dicho que padecen falta de atención -la agencia Publicis estima que la media de atención de estas personas es de entre 8 y 12 segundos- sin embargo, las últimas investigaciones han puesto en valor la capacidad de estos jóvenes para procesar gran cantidad de datos. 

 

“Con el uso de las nuevas tecnologías se fomenta la multitarea y la atención selectiva, lo que implica el vínculo constante con un gran nivel de estimulación, por ello, es lógico pensar que cuando la estimulación es menor, se pierde el interés”, afirma la psicóloga de Blua de Sanitas. 

 

Y no solo los padres, sino también los abuelos, especialmente las personas que sufren algún tipo de demencia, pueden aprovechar las ventajas de la red para trabajar la reminiscencia. “Esta práctica se ha demostrado válida para trabajar la estimulación cognitiva. Internet aprovecha la functional reserve, que es la capacidad restante de un órgano para satisfacer su actividad fisiológica, especialmente en contextos de envejecimiento, y mejora la plasticidad neuronal”, comenta David Curto, responsable de la dirección asistencial de Sanitas Mayores.

 

Además, Grecia de Jesús añade que, al recordar, las personas mayores “pueden comprobar la satisfacción de su vida y mantener su propia identidad personal, reafirmando así la confianza y seguridad para hacer frente a los cambios”.

 

La digitalización en el mundo de la salud

En este sentido, Internet también ha irrumpido en el sector de la salud. La videoconsulta se presenta como parte de este cambio que modifica la medicina tradicional, desde el tratamiento hasta la relación con el paciente. Se trata de una de las soluciones digitales con mayor proyección en el ámbito asistencial.

 

En un contexto en el que la inmediatez es una necesidad, el uso de nuevas tecnologías permite múltiples ventajas al usuario tales como ahorro de tiempo, incluso en temas tan importantes como la salud. La mayoría de las videoconsultas se resuelven en 10 minutos desde cualquier dispositivo digital, como un smartphone, una tablet o un ordenador, mientras que se calcula que de media se emplean tres horas para realizar una visita al médico tradicional.

 

En la actualidad, más de 1.370 médicos de más de 30 especialidades atienden a los pacientes mediante vídeo con Blua, el seguro de salud totalmente digital que ofrece Sanitas y que cuenta con más de 440.000 clientes