“Lo peor era conducir porque me muevo bastante, suelo ir a la sierra y, sobre todo de noche, era un calvario. A dos metros no reconocía las facciones de la gente, te sientes sobre todo limitado”. Joaquín Moreno, de 61 años, describe el suplicio que sufrió durante el año de espera antes de ser operado de cataratashace tres semanas. “Ese año me pareció mucho tiempo. Mejoré mucho y ahora veo bastante bien, pero debí tener mala suerte porque fue demasiado larga la espera”, recuerda este vecino de Aguanuevas (Albacete) y exadministrativo de la Cámara de Comercio de la ciudad manchega… Más