La osteoporosis es una enfermedad que afecta a más de cuatro millones de mujeres y en torno a un millón de hombres en España siendo, sin duda, una de las patologías más prevalentes, especialmente a partir de la séptima década de vida cuando su incidencia aumenta de forma considerable.

Los factores de riesgo que provocan esta enfermedad pueden ser hereditarios o estar asociados a estilos de vida sedentarios y tóxicos, falta de sol, déficit de calcio y de vitamina D o a la posmenopausia, entre otras causas secundarias. Para debatir los aspectos relativos al metabolismo óseo y esta patología y abordar las últimas novedades en su tratamiento y diagnóstico, la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) celebra en Madrid la XV Reunión de Osteoporosis el 29 de marzo, a la que asisten alrededor de 150 especialistas.

El coordinador del Grupo de Osteoporosis de la SEMI, el doctor Óscar Torregrosa, se muestra optimista ante la posibilidad de lograr el control de esta enfermedad “causante de mucha morbilidad y mortalidad y que consume un gran número de recursos sanitarios, por medio de una adecuada concienciación social y con la implicación de las autoridades sanitarias en ello”.

Así, en el abordaje de la osteoporosis resulta de vital importancia contar con un diagnóstico precoz, que permite implementar medidas para mejorar la densidad mineral ósea y reducir el riesgo de fracturas, “que son las que condicionan una alta morbi-mortalidad”, asegura el doctor.

Precisamente, la aparición de estas fracturas es uno de los problemas más comunes derivados de la osteoporosis. Por ello, “la creación de Unidades de Fractura de Medicina Interna en los hospitales resulta vital para centralizar la detección, el tratamiento y el seguimiento de los pacientes que ingresan con fracturas vertebrales, de cadera u otras”, explica el doctor Óscar Torregrosa.

Vitamina D, clave para un buen sistema esquelético 

La vitamina D resulta fundamental para el sistema esquelético, además de para el resto de tejidos y órganos, ya que existen receptores de vitamina D por todos los órganos del cuerpo. “A nivel óseo, esta vitamina favorece la absorción intestinal del calcio de la dieta, siendo algo esencial para tener una correcta salud ósea, además de mantener baja la parathormona, evitando así sus efectos negativos sobre el hueso”, explica el doctor Óscar Torregrosa.

Además, la vitamina D reduce el riesgo de caídas en la población general y, especialmente, en los pacientes más mayores, disminuyendo así la probabilidad de fracturas.

Osteoporosis y riesgo cardiovascular

La osteoporosis y las enfermedades cardiovasculares están muy relacionadas entre sí, principalmente, por la estrecha vinculación de ambas con el envejecimiento y los pacientes crónicos complejos. “Está demostrado que los pacientes con más riesgo cardiovascular padecen más osteoporosis y fracturas y a la inversa”, comenta el especialista.

Así, entre las causas que provocan esta asociación se encuentra el que los pacientes con más riesgo vascular sufren más caídas y fracturas secundarias debido a su hipertensión, arritmias, sedentarismo y menor masa muscular. Además, existen una serie de mecanismos implicados en la osteoporosis que también resultan clave en el aumento del riesgo cardiovascular como la falta de vitamina D, el hipoestrogenismo o mecanismos proinflamatorios.

XV Reunión de Osteoporosis

La XV Reunión de Osteoporosis que se celebra en Madrid reúne a más de 150 especialistas para abordar aspectos como la relación entre osteoporosis y el riesgo cardiovascular, la actualidad de los tratamientos en osteoporosis o la importancia del calcio y la vitamina D en este sentido.

“Este año hemos apostado fuerte con un programa muy atractivo con ponentes nacionales e internacionales de primer nivel”, asegura el doctor Óscar Torregrosa, coordinador del Grupo de Osteoporosis de la SEMI.

Además, la SEMI cuenta en la actualidad con el Estudio OSTEOMED, un estudio descriptivo sobre las características de los pacientes con osteoporosis que acuden a las consultas de Medicina Interna, que permite obtener información sobre aspectos clínicos, diagnósticos y terapéuticos, además de la respuesta al tratamiento y las posibles complicaciones que puedan surgir.