La neurorrehabilitación, y dentro de ella la Fisioterapia en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, contribuye a reducir la morbilidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes, ya que maximiza la capacidad funcional y disminuye las complicaciones, según informa el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM).

De esta forma, según explica el doctor en Fisioterapia y profesor de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), Roberto Cano, se han hallado mejoras en la reeducación de la marcha (fundamentalmente en la longitud de paso, velocidad de marcha y resistencia a la fatiga), en la movilidad funcional y equilibrio, así como en el grado de afectación funcional de los pacientes, sin la presencia de efectos adversos identificados derivados de la intervención de fisioterapia.

“El tratamiento de fisioterapia debería comenzar lo antes posible, si bien en los estadios moderados y severos de la enfermedad el tratamiento debe ser realizado por fisioterapeutas especializados en el abordaje del párkinson”, expone este experto.

Además, incide en que los objetivos de la fisioterapia están orientados a prevenir las rigideces articulares; reforzar el equilibrio y las reacciones posturales; mejorar la coordinación, corregir los trastornos de la marcha; reeducar las transferencias; fortalecer la musculatura debilitada; corregir los acortamientos musculares; ganar expresividad facial; mejorar la función respiratoria; mejorar la función intestinal, y aliviar el dolor.

En cuanto a la posición que la fisioterapia tiene en la sanidad pública con estos pacientes, Roberto Cano señala que el sistema público realiza una “gran labor en la atención de los pacientes con párkinson. Sin embargo, las tasas de derivación a fisioterapia para personas con párkinson han sido históricamente bajas, debido a una base científica débil en el pasado y una escasa disponibilidad de servicios de fisioterapia. Por tanto, los servicios públicos deberían potenciar la asistencia de Fisioterapia para con estos pacientes”.

Asimismo, considera que “lo ideal sería la creación de unidades de fisioterapia en la sanidad pública que tengan cobertura sobre procesos neurológicos, mediante la dotación de equipamientos y profesionales cualificados en la atención de patologías del Sistema Nervioso”.

“En este sentido, el empleo de sistemas tecnológicos y la estrecha comunicación con las Asociaciones de Pacientes, así como con el resto de profesionales de la salud implicados, podría aportar beneficios, aumentando la adherencia a los tratamientos, disminuyendo la morbilidad asociada y abaratando costes a largo plazo”, apostilla.

TERAPIA CON REALIDAD VIRTUAL

Según este experto, la fisioterapia debería centrarse en seis áreas específicas: las transferencias; la postura; el funcionamiento de las extremidades superiores (alcance y agarre); el equilibrio; la marcha y la capacidad física, y la actividad.

Para abordar estos seis puntos se trabaja con técnicas variadas como la terapia manual; estiramientos musculo-tendinosos; trabajo del control postural; ejercicio aeróbico supervisado y de resistencia; fisioterapia respiratoria, y termoterapia o terapia acuática, entre otros.

Además, se han descrito otras técnicas complementarias para pacientes con párkinson, que pueden valorarse en función de las características del paciente y de su entorno, como el uso de la terapia con realidad virtual y videojuegos, la danza o baile y la musicoterapia.

Por último, el doctor Roberto Cano ve positivo que la sociedad cada vez esté más sensibilizada sobre lo que supone esta enfermedad crónica que afecta al 1% de la población mayor de 60 años, y que presenta una incidencia de 8-18 casos por cada 100.000 habitantes.