A nivel mundial, dos de cada diez personas mayores de 65 años sufren algún tipo de deterioro cognitivo y más de 47 millones de personas sufren un deterioro cognitivo grave según la World Health Organization. En Europa, el coste de estas enfermedades se estima en más de 790.000 millones de euros anuales, por encima del coste de enfermedades cardiovasculares o del cáncer basado en datos de Audiology & Neurology. Esto hace que el deterioro cognitivo se haya convertido en una enorme carga social y económica, especialmente en sociedades desarrolladas como Europa o EE.UU, donde la esperanza de vida es mayor. Desde 2012, la Comisión Europea busca combatir estas patologías apoyando la investigación en nuevas herramientas digitales principalmente orientadas a la prevención.

 

En este contexto, y con el apoyo de la Comisión Europea, Bitbrain, empresa spin-off de la Universidad de Zaragoza, ha desarrollado una neurotecnología para combatir el deterioro cognitivo que ya ha sido validada con éxito en estudios científicos realizados con el Instituto de Ciencias de la Salud de Aragón. Desde marzo, el centro residencial de Sanitas en Zaragoza participa, con mayores de edades comprendidas entre 75 y 98 años, en un estudio piloto con esta neurotecnología.

 

La neurotecnología permite ralentizar el declive cognitivo asociado a la edad 

La tecnología consiste en la colocación de un dispositivo, similar a una diadema, que registra la señal cerebral de la persona mayor, más concretamente, los ritmos cerebrales que median en sus capacidades cognitivas. Gracias a esta información, la tecnología guía a la persona mayor para que realice una serie de tareas mentales completamente personalizadas y ajustadas en función de sus señales cerebrales. De este modo, se fortalecen los ritmos cerebrales asociados a la atención, la agilidad mental o la memoria y se combate el deterioro cognitivo asociado con la edad.

 

Es la primera vez que esta tecnología se puede integrar de forma natural en el día a día de las personas, por lo que se espera que los voluntarios mejoren al menos un 20% sus capacidades mentales y cognitivas, lo que tendrá un reflejo diario en su calidad de vida.

 

Mediante esta alianza, la spin-off universitaria Bitbrain y Sanitas Mayores buscan hacer accesibles los nuevos avances tecnológicos para combatir el deterioro cognitivo. Para ello, la tecnología ha sido adaptada para que pueda ser utilizada en residencias y centros de día, ya que se calcula que el 69% de los mayores de 80 años acude a un centro. Según los resultados de este primer estudio piloto, se diseñará la implantación en más residencias y centros de día e incluso a medio plazo no se descarta que esta tecnología pueda utilizarse en casa.

 

“Desde Bitbrain estamos convencidos de que la tecnología se debe adaptar a las personas y no al revés. Esta alianza con Sanitas nos permite tener acceso a las personas mayores que se encuentran en los centros, a sus familiares, al personal que trabaja con los residentes, a los médicos y a otros muchos expertos de la compañía. Esto nos está ayudando a adaptar nuestra neurotecnología para este segmento de población y estamos seguros de que de este modo les será realmente útil, accesible y eficaz”, señala María López, CEO de Bitbrain.

 

“Para ralentizar el deterioro cognitivo, es importante la realización de actividades físicas y de estimulación cognitiva. Además, estudios como este, junto a Bitbrain, permiten conocer nuevas tecnologías que mejoren la calidad de vida de nuestros residentes”, explica Pedro Cano, director de Innovación Médica de Sanitas Mayores.