En un estudio se sometió a seguimiento a 204 pacientes con cáncer de mama precoz que recibieron recomendaciones dietéticas de un nutricionista poco después de que se les diagnosticara la enfermedad. (2) Los resultados preliminares del estudio se van a presentar en el Congreso ESMO sobre Cáncer de Mama en Berlín. La autora del estudio, la Dra. Luisa Carbognin, de la Universidad de Verona, Italia, señala que “los dos objetivos principales de este ensayo clínico prospectivo eran evaluar el cumplimiento de las directrices dietéticas por parte de las pacientes con cáncer de mama precoz y evaluar la eficacia de la intervención nutricional para perder peso o mantenerlo durante el tratamiento”.

 

De la muestra de pacientes estudiada, más del 60% de las mujeres tenía sobrepeso o eran obesas y presentaban patrones alimenticios altos en grasas y bajos en fibra. Además, casi la mitad de las participantes en el ensayo tenían en el momento del diagnóstico un peso un 5% superior a su peso corporal habitual y la mayoría presentaba síntomas relacionados con la nutrición como estreñimiento o indigestión. Se prescribió quimioterapia neoadyuvante a 56 pacientes y quimioterapia adyuvante a 92 de ellas. En conjunto, alrededor del 80% de las pacientes recibieron tratamiento endocrino.

 

“La intervención dietética que recibieron las pacientes consistió en contactos mensuales con el especialista en Nutrición. Se realizaron evaluaciones nutricionales en el periodo basal y seis meses después de la inclusión en el estudio, y todavía se están llevando a cabo otros seguimientos” explica Carbognin. “Nuestros análisis preliminares mostraron una correlación estadísticamente significativa entre un alto nivel de cumplimiento de las pautas dietéticas y la pérdida de peso. A su vez, la pérdida de peso pareció correlacionarse con menores tasas de depresión, las cuales las evaluamos usando el Cuestionario de calidad de vida de la Organización para la Investigación y el Tratamiento del Cáncer (EORTC QLQ-C30)”