Tener hábitos de vida saludable y llevar una dieta equilibrada, rica en antioxidantes, Omega 3 y vitaminas A y C, que incluya la ingesta diaria de verduras, hortalizas y fruta nos ayudan a cuidar nuestra vista y a prevenir problemas oftalmológicos como los ocasionados en la retina. Con motivo del Día Mundial de la Nutrición, que se celebra hoy martes 28 de mayo, Clínica Baviera ofrece una serie de hábitos alimenticios que nos pueden ayudar a prevenir gran número de enfermedades oculares.

 

1.- Llevar una dieta suficientemente variada que incluya alimentos ricos en vitaminas como los cítricos que proporcionan al organismo vitamina C, los lácteos y el pescado azul, ricos en vitamina A, o los vegetales de hoja verdes como las espinacas que aportan vitamina E; y en la que no falten alimentos ricos en Omega 3, como son pescado, el marisco o la yema de huevo.

2.- Tener en cuenta los betacarotenos. Existe el mito de que las zanahorias son buenas para la vista y es totalmente cierto, ya que contienen gran cantidad de betacaroteno, que ayuda a reducir el riesgo de padecer Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) o cataratas. Además, los betacarotenos están presentes en otros alimentos como los pimientos, la calabaza, en verduras como las acelgas o el brócoli y en frutas como las manzanas, las ciruelas o la papaya.

3.- Evitar las grasas saturadas y los azúcares. Las grasas y los azúcares pueden taponar venas y arterias que puede favorecer no solo enfermedades cardiovasculares, sino también puede provocar problemas oculares o distorsiones visuales.

 

4.- No consumir alcohol. El consumo excesivo de bebidas alcohólicas puede causar daños importantes en la visión, ya que según algunas investigaciones la retina es capaz de metabolizarlo y puede afectar al epitelio pigmentario de la retina y a los fotorreceptores, además de al nervio óptico provocando lo que se conoce como neuropatía alcohólico tabáquica.

 

5.- Olvidarse de picar entre horas. Alimentos como los snacks, los dulces o las chocolatinas, aportan calorías vacías. La mayoría de ellos cuentan con grandes cantidades de grasas saturadas que pueden provocar enfermedades como colesterol o la hipertensión que pueden desencadenar en daños oculares. “Los vasos sanguíneos de los ojos son muy pequeños y cualquier alteración continuada del sistema cardiovascular relacionada con la mala alimentación como el colesterol o la hipertensión arterial causa numerosas enfermedades visuales”, apunta el director médico de Clínica Baviera, el Dr. Fernando Llovet.

 

6.- Incorporar alimentos antioxidantes, especialmente aquellos que contienen luteína y zeaxantina. La luteína puede encontrarse en vegetales como la col rizada, las espinacas, el apio o los espárragos y en frutas como las naranjas o el mango. Por otro lado, encontramos la zeaxantina en alimentos como el maíz, las naranjas, las nectarinas o la papaya.

 

“Llevar una alimentación equilibrada, no fumar, beber con moderación, seguir hábitos de vida saludable y hacer ejercicio con frecuencia ayuda a prevenir patologías que pueden desencadenar enfermedades oculares”, explica el Dr. Llovet, que hace hincapié en la importancia de “realizar revisiones periódicas al oftalmólogo para detectar los problemas visuales a tiempo y tratar lo antes posibles estas alteraciones.