Con motivo del Día Mundial sin Tabaco, Philip Morris International (PMI) hace un llamamiento a las autoridades y a la comunidad sanitaria para dejar de lado las diferencias ideológicas y, en su lugar, aprovechar la tecnología, la ciencia y la innovación con el fin de contribuir positivamente y con mayor rapidez a la salud pública.

El Día Mundial Sin Tabaco pretende mejorar la salud pública abordando los graves problemas que se derivan de fumar y consumir tabaco. No obstante, es obvio que, a pesar de los conocidos riesgos para la salud que conlleva fumar, numerosas personas persisten en dicho hábito y seguirán haciéndolo en el futuro a corto plazo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que habrá más de 1.000 millones de fumadores en 2025, una cifra similar a la actual. Aunque lo mejor sería dejar de fumar, muchos fumadores no lo hacen.

«A finales de la década de 1990, algunos de los críticos más feroces de nuestra empresa nos retaron a crear productos sin humo que fueran menos nocivos. Los escuchamos y aceptamos el desafío», afirma Jacek Olczak, director de Operaciones de PMI. «Hemos necesitado cientos de expertos científicos, miles de ensayos y miles de millones de dólares para crear productos sin el humo de los cigarrillos: se trata facilitar el cambio a productos libres de humo que no queman el tabaco, y abandonar los cigarrillos por completo».

Dichos productos sin humo contienen nicotina y no están exentos de riesgos. Sin embargo, la ciencia avala el hecho de que constituyen una mejor opción que seguir fumando. PMI comparte sus estudios y datos con las comunidades científica y médica, además de con autoridades de todo el mundo.

Los debates ideológicos generan confusión en los fumadores. Aunque muchos expertos sanitarios y autoridades respaldan la adopción de alternativas sin humo para aquellos fumadores adultos que, de otro modo, seguirían fumando, otros insisten en cuestiones del pasado. Al hacerlo, desvían el debate.

«Los fumadores adultos tienen derecho a acceder a alternativas sin humo que vengan respaldadas por datos científicos fiables. También deberían contar con información veraz para tomar sus propias decisiones», afirma Olczak. «Si animamos a aquellas personas que no dejan de fumar a pasarse por completo a alternativas sin humo, lograremos que los cigarrillos pasen a ser cosa del pasado. En eso consiste el futuro sin humo».

En resumen: es hora de acabar con el humo. Para saber más acerca de la iniciativa «Es hora de acabar con el humo», visite la página www.PMI.com/ItsTime