En 2060, uno de cada tres europeos tendrá más de 65 años, de acuerdo con los resultados de los estudios de la Comisión Europea y su proyecto Smart Silver Economy. España es, además, el segundo país del mundo con mayor esperanza de vida, por lo que muchos expertos opinan que la llamada “generación de plata” (silver generation) será el principal consumidor del futuro. Pero, ¿está realmente preparado el mercado, y en concreto la tecnología, para llegar a este público y satisfacer sus necesidades?

Los expertos de Doro, empresa líder en tecnología senior, identifican cuatro áreas que pueden suponer un reto a la hora de adaptar la tecnología a las necesidades de los usuarios mayores, para determinar qué características tendrían que incorporar los futuros terminales.

1. Experiencia visual. Las pantallas de los smartphones han ganado en calidad; incluso hemos podido ver los primeros móviles con pantallas que se doblan, pero, ¿presentan verdaderas mejoras para una mejor experiencia en caso de presbicia o pérdida de agudeza visual? Aumentar el tamaño de fuente es útil pero no es una verdadera solución. Los teléfonos para la generación senior tienen que tener pantallas nítidas, donde se aplique un estudio del contraste y la luminosidad en personas con pérdida de visión, con fuentes claras, iconos grandes y buen contraste entre texto, iconos y fondo.

2. Experiencia auditiva: Las interferencias entre audífonos y teléfonos móviles es otro problema latente en este sector, en el que un 29% empieza a sufrir pérdidas a partir de los 65. Los dispositivos deben ofrecer sonido en alta definición, tanto en entornos silenciosos como ruidosos, así como la posibilidad de ajustar las frecuencias. Algunos teléfonos Doro ofrecen, incluso, una conexión por bluetooth que permite escuchar la conversación directamente en los audífonos.

3.  Seguridad: Uno de los aspectos positivos de la tecnología móvil es la libertad que puede aportar, permitiéndonos la comunicación en cualquier lugar y momento. Sin embargo, un dispositivo de estas características debería dar un plus en seguridad al usuario senior, que le permita tener una vida independiente el máximo tiempo posible. En el mercado ya existen smartphones que disponen de botón directo de asistencia para uso en caso de emergencia.

4.  Manejo y usabilidad Un manejo intuitivo es, quizás, la cualidad que más se tiene en cuenta a la hora de comprar un teléfono para usuarios mayores, tanto para los más tecnológicos como para los que están descubriendo el mundo del smartphone. Los terminales que disponen de una interfaz sencilla, con accesos directos, e incluso botones físicos, son más demandados, pues se ajustan mejor a la fuerza y precisión manual de los usuarios.

En definitiva, los Seniors demandan cada vez más móviles y smartphones optimizados, que tengan en cuenta su estilo de vida y sus circunstancias particulares. Estamos ante una generación de mayores más activa e ilusionada que nunca, que quiere seguir siendo independiente a pesar de los años. Una tecnología que les aporte libertad, confianza y seguridad es necesaria para que puedan disfrutar con despreocupación de esta etapa de su vida.