Desde la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España UDP y la Confederación Española de Organizaciones de Mayores CEOMA  queremos incidir en nuestro apoyo y adhesión a las tesis y conclusiones del Informe “El Caos de la Dependencia”, realizado por El Círculo Empresarial de Atención a Personas CEAPS y Gerokon, así como a todas las peticiones con las que el mismo concluye, plasmadas en el “Manifiesto de Soluciones al caos de la dependencia”, salvo a la que insta a la creación de un Ministerio de Mayores.

 

No entra dentro de las reivindicaciones tanto de CEOMA como UDP, exigir un Ministerio de Mayores ya que consideramos que ya existe una estructura administrativa del Estado (Central, Autonómica y Local) que tiene suficiente espacio y competencias para asumir nuestras principales demandas, en especial a través del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), responsable de la gestión de los servicios sociales complementarios de las prestaciones del Sistema de Seguridad Social, de las pensiones de invalidez y de jubilación, en sus modalidades no contributivas, así como del ejercicio de las competencias de la Administración General del Estado en materia de personas mayores y en materia de personas en situación de dependencia.

Nuestras reivindicaciones no son aisladas. No queremos instituciones o ministerios específicos que aíslen las políticas orientadas a las personas mayores y/o con dependencia del resto de la sociedad.

Desde las asociaciones de personas mayores buscamos que las políticas dirigidas a garantizar los derechos y necesidades de las personas mayores sean una TRANSVERSAL de todos los Ministerios (por ende, también de Consejerías y Departamentos Autonómicos).

Asimismo, no queremos encarecer la gestión de esas garantías con el coste que tiene la creación de un ministerio “ad hoc” y pensamos que  en estos momentos esa petición no es positiva socialmente y puede ser utilizada mediática y políticamente para desprestigiar al colectivo de personas mayores, como ya hemos comprobado recientemente con las movilizaciones del colectivo reclamando pensiones dignas.

Como ocurre en otros países de nuestros entorno, reivindicamos la dotación de un presupuesto finalista al IMSERSO, dotado de como mínimo el 2% del PIB, destinado a las personas mayores en situación de dependencia.

Hemos de aprender de otros procesos semejantes, llevados a cabo por colectivos y movimientos que han conseguido hacer “transversales” sus demandas. El mayor ejemplo es el movimiento por la igualdad entre mujeres y hombres, protagonizado fundamentalmente por las asociaciones de mujeres.

Desde el punto de vista asociativo, no queremos ser “jarrones aislados” sino “vasos comunicantes”. Reivindicamos ser personas ciudadanas como las demás, sin que la edad sea un condicionante para nada.

En el marco del tercer sector de acción social abogamos por una “carta de derechos sociales” de las personas (de todas las personas, sin distinción alguna, tampoco de edad) que sea respetada y cumplida en todos los territorios del país y en todas las administraciones públicas, cada una dentro de sus competencias. Buscamos promover una sociedad para todas las edades, inclusiva, diversa e igualitaria.

 

Las 9 solicitudes restantes, que UDP y CEOMA apoyamos en su totalidad:

  • Poner a las personas mayores en el centro del sistema de dependencia, cuarto pilar del estado de bienestar.
  • Que la financiación del Sistema de Dependencia sea suficiente.
  • Incremento de servicios: centros de día, ayuda a domicilio y teleasistencia.
  • Derecho a recibir un servicio o prestación para quien tenga derecho a ese recurso necesario con total libertad de elección.
  • Disposición de un historial social y sanitario, único y compartido.
  • Igualdad en la valoración y evaluación de la dependencia, unificando los criterios y herramientas a utilizar.
  • Modelos de concertación de plazas públicas transparentes e inclusivos.
  • Equiparación del IVA que pagan las personas mayores y dependientes por los servicios asistenciales privados, al mismo nivel que los públicos o concertados (4%).
  • Ciudades más sostenibles y amigables con las personas mayores.