El 25 % de la población española todavía sigue fumando, según el Observatorio del Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Un colectivo donde se encuentran personas que han superado un cáncer, vinculado o no al consumo del tabaco, y que por su condición de fumadores tienen un mayor riesgo de sufrir uno de nuevo o tener otro. La Unidad de Control del Tabaco del Instituto Catalán de Oncología (ICO) y la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) analizaran la eficacia del tratamiento del tabaquismo en supervivientes de un cáncer mediante el uso de las redes sociales, las plataformas web y la mensajería instantánea.

«Es el primer estudio que usará las redes sociales, la información web y el WhatsApp para promover el cambio de hábitos y el abandono del tabaco entre estas personas», explica Antoni Baena, profesor de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC e investigador de la Unidad de Control del Tabaco del ICO. La investigación es pionera en su ámbito, porque también permitirá recoger datos de consumo de tabaco en Cataluña entre los pacientes que han superado un cáncer y eran fumadores. «Así se podrá conocer si sufrir esta enfermedad favorece el abandono del tabaco, si volver a fumar o no depende del tipo de cáncer padecido y cuál es el perfil del paciente que sigue fumando tras un cáncer, entre otros aspectos», señala el experto.

Uno de los objetivos del proyecto SocialQuit es valorar la relación existente entre la calidad de vida y el abandono o reducción del tabaco entre estas personas. También pretende identificar los factores que facilitan la abstinencia puntual o prolongada en el tiempo y los niveles de motivación de estos fumadores para dejar de consumir tabaco. La investigación, además, tiene como objetivo describir el grado de satisfacción del uso de las TIC en este tipo de fumadores y valorar la eficacia de esta intervención para ofrecerla sistemáticamente desde el entorno hospitalario o las asociaciones y grupos de pacientes oncológicos.

El proyecto, que terminará el 2021, está dividido en tres fases. Los investigadores acaban de superar la primera fase, que ha consistido en diseñar una plataforma web, crear diferentes mensajes y materiales específicos para dinamizar grupos privados de Facebook y generar contenidos para la mensajería instantánea. Actualmente, están en la segunda fase desarrollando un ensayo clínico aleatorio, de 52 semanas, a 348 personas fumadoras supervivientes de un cáncer que han acudido al ICO y que siguen fumando después de su alta. En la última fase, se analizarán los datos y se publicarán los resultados.

«Con este proyecto esperamos poner de relieve la importancia de impulsar el abandono del tabaco entre estas personas. La mayoría que están participando en el ensayo están muy motivadas para dejar de fumar y esto seguramente es extrapolable al resto de población que ha superado una enfermedad como esta. Por lo tanto, la necesidad está ahí, pero parece que las personas no saben cómo hacerlo o a quién recurrir. En este caso, las redes sociales y las plataformas digitales, gestionadas y moderadas por profesionales de la salud, pueden ayudar en el tratamiento terapéutico», concluye Baena.