La Periodoncia avanza con el objetivo de controlar y prevenir de forma consistente las enfermedades periodontales y periimplantarias y sus complicaciones sistémicas. Así se pone de manifiesto en el marco del Congreso de la Periodoncia y la Salud Bucal, que se celebra del 29 de mayo al 1 de junio en Valencia y que congrega a más de 5.000 profesionales relacionados con la Odontología.

Esta disciplina de la Odontología que se ocupa fundamentalmente de prevenir y tratar las enfermedades de las encías “camina con paso firme, tratando de fomentar el abordaje del paciente en su globalidad y no solo de sus encías”, como afirma el Prof. José Nart, jefe del Departamento Periodoncia y director del Máster de Periodoncia de la Universitat Internacional de Catalunya (Barcelona), quien subraya que “la inflamación propia de las enfermedades periodontales tiene repercusiones en todo el cuerpo y, por eso, las bacterias orales deben ser adecuadamente controladas y eliminadas para evitar problemas tanto en la cavidad bucal como a nivel de salud general”.

Hacia la multi e interdisciplinariedad

Este enfoque integral de las enfermedades de las encías sustenta una nueva Periodoncia, que se asienta en una mayor colaboración con otras disciplinas odontológicas y también con otras especialidades médicas. Para el Prof. David Herrera, expresidente de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) y profesor titular de Periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid, “la Periodoncia debe integrarse más como especialidad odontológica y médica con otras disciplinas, con más estudios multidisciplinares y enfoques más globales”; a su juicio, “la identificación y definición de la periodontitis estadio IV y la aparición de nuevos estudios que asocian la periodontitis con importantes enfermedades sistémicas así lo exigen”.

Y es que la reciente publicación de una nueva clasificación de las enfermedades periodontales y periimplantarias exige cambios en la Periodoncia, “promoviendo escenarios de mayor integración interdisciplinar entre las diferentes áreas odontológicas e impulsando también la colaboración multidisciplinar con otras áreas de la Medicina”, asegura el Prof. Antonio Bujaldón, vicepresidente de SEPA y profesor colaborador en el Posgrado de Periodoncia de la Universidad de Complutense de Madrid.

Esta clasificación de las enfermedades periodontales y periimplantarias se adapta a los nuevos tiempos y conocimientos. Después de casi dos décadas, se ha renovado, incorporando importantes novedades y contando con un amplio consenso mundial. Según destaca la Prof. Elena Figuero, magíster en Periodoncia e Implantes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), “es una clasificación objetiva que permite a todos los profesionales diagnosticar a los pacientes de una forma más protocolizada, al tener diferentes apartados claros, específicos y objetivos que permiten definir la situación de la enfermedad”.

Desaparecen los conceptos de periodontitis agresiva y periodontitis crónica, y se pasa a hablar de la periodontitis como una única enfermedad. Aunque se considera a la periodontitis como una única entidad, ésta se clasifica en estadios dependiendo de su severidad y la complejidad de su tratamiento, y también distingue grados de acuerdo a su agresividad y a los factores de riesgo que puede presentar el paciente. En concreto, detalla la doctora Figuero, “la periodontitis se clasifica en cuatro estadios y en tres grados”. Como añade el Prof. Mariano Sanz, catedrático de Periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid y uno de los expertos principales implicados en el desarrollo de esta nueva clasificación, “se ha apostado por un enfoque de clasificación similar al que se utiliza en Oncología, donde la definición en estadios permite conocer inmediatamente el grado de severidad y complejidad, y los grados denotan la agresividad de la enfermedad o la debilidad del paciente que sufre la enfermedad”.

Más precisión, más prevención, más mantenimiento

Al margen de esta nueva clasificación, el Prof. Sanz apunta otros ejes esenciales sobre los que se va a fundamentar la Periodoncia del siglo XXI. “Los pilares de la Periodoncia y la terapéutica de implantes deben ser la precisión técnica en nuestras intervenciones terapéuticas, el buen manejo por parte de nuestros pacientes de su higiene bucal y el enfoque preventivo del mantenimiento a largo plazo de los resultados de nuestros tratamientos”. En su opinión, “sin este enfoque preventivo y sin un buen manejo del comportamiento de nuestros pacientes, independientemente de la precisión de nuestros tratamientos, éstos no serán exitosos a largo plazo”, asegura.

Y es que uno de los principales retos de presente y futuro que afronta la Periodoncia es prevenir y tratar el creciente número de casos de periodontitis, una de las enfermedades más prevalentes de la raza humana (junto con la caries). Es cierto que ha aumentado la conciencia social sobre esta enfermedad, y cada vez son más los pacientes que se dirigen directamente al periodoncista para tratar los problemas de las encías; además, ya se asume casi de forma generalizada que la base de cualquier tratamiento odontológico pasa indispensablemente por un control previo de la salud de las encías.

Con todo, la prevalencia de periodontitis irá en ligero aumento en los próximos años, ya que se está incrementando la población adulta. “Se calcula que en los próximos años habrá en España unos 10-12 millones de personas con periodontitis”, según el Dr. Antonio Liñares, patrono de la Fundación SEPA y profesor del Máster de Periodoncia de la Universidad de Santiago de Compostela, que, en base a estos datos, considera que todos los dentistas de España deberían tratar al menos al día a un paciente con periodontitis.

En opinión de este experto, “es deber de todo odontólogo identificar las patologías periodontales antes de realizar cualquier otro tratamiento que pueda estar indicado. Somos responsables del tratamiento de la periodontitis y, por ello, la formación continua en esta especialidad es necesaria para afrontar el gran número de pacientes que sufren esta enfermedad”. Tal y como continúa reflexionando este experto, “creo que todo odontólogo debe manejar la periodontitis, pero también va a ser necesario el trabajo interdisciplinar y una formación más especializada para afrontar el manejo de los casos más complejos”. En definitiva, como aconseja el Dr. Liñares, “debemos actualizarnos y formarnos bien en Periodoncia, porque la patología periodontal está muy presente todos los días en todas las consultas”.

La controversia antimicrobiana

En este contexto, uno de los retos que se plantea es racionalizar el uso de antimicrobianos para tratar la periodontitis. El interés por este tema mantiene la vigencia desde finales del siglo XX y se considera que seguirá siendo tema de controversia en el futuro. En este sentido, como sintetiza la Dra. Paula Matesanz, profesora colaboradora en el Posgrado de Periodoncia de la Universidad de Complutense de Madrid, “las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y de una gran fracción de médicos y profesionales de la salud son claras: el uso de antimicrobianos por vía sistémica debe limitarse”. Además, como apunta esta experta, “las complicaciones y efectos adversos derivados del uso de antimicrobianos y la aparición de resistencias bacterianas dejan patente que es necesario trabajar en otras direcciones, y que los antimicrobianos por vía oral deben reservarse para situaciones concretas bien definidas”.

Sin embargo, la controversia continúa, y existen escuelas en las que no se sigue este criterio y que defienden el uso de antimicrobianos para el manejo de la periodontitis. En este sentido, el Dr. David Herrera señala que “durante mucho tiempo los antimicrobianos han sido la única opción, pero hoy en día se están proponiendo y valorando otras muchas alternativas, desde probióticos a micronutrientes antioxidantes.