Con el objetivo de ayudar a diagnosticar de forma inmediata y de tratar con la máxima rapidez y seguridad posibles el virus de la hepatitis C,  Madrid Positivo, junto con Ideas for Health y la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (AEHVE), en colaboración con las compañías biofarmacéuticas AbbVie y Gilead, han presentado hoy la iniciativa de la Unidad Móvil de Cribado destinada a cribar el virus de la hepatitis C en grupos poblacionales vulnerables. Esta presentación ha corrido a cargo del Dr. Pablo Ryan, infectólogo del Hospital Infanta Leonor de Madrid, del Dr. Javier García Samaniego, Jefe de sección Hepatología en el Hospital La Paz, y coordinador de la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (AEHVE); así como de Jorge Gutiérrez, de Madrid Positivo.

 

La Unidad Móvil de Cribado es una iniciativa pionera en España que cuenta con un equipamiento de diagnóstico único en Europa, y que trabajará con los albergues de la ciudad de Madrid, realizando un acercamiento a poblaciones que están fuera del circuito de atención social y sanitario. De acuerdo con el plan del proyecto presentado de la Unidad Móvil de Cribado, se prevé acercar la prueba de la hepatitis C a unas 4.500 personas de poblaciones vulnerables durante todo el año 2019. Sobre la base de estas cifras, se estima que unas 800 personas tengan anticuerpos frente a la hepatitis C y 320 tengan infección activa.

 

A este respecto, el doctor Pablo Ryan explica, “el Ministerio de Sanidad presentó los resultados preliminares de hepatitis C de la Encuesta Nacional de Seroprevalencia y que estimaban que el 0,80% de la población analizada presenta anticuerpos positivos frente al virus de la hepatitis C y el 0,17% presenta infección activa; sin embargo, debemos tener en cuenta a las poblaciones consideradas como focos primarios o de alta prevalencia, que no están representadas en estos datos”. Y continúa detallando, “si queremos que España pueda cumplir los objetivos propuestos por la Organización Mundial de la Salud, se tiene que continuar tratando al mismo ritmo que se ha hecho hasta el 2018 y para que esto sea posible debemos aumentar el número de pacientes diagnosticados y asegurarnos de que los nuevos diagnósticos, acceden al tratamiento”.

 

“La implementación de estrategias de cribado como la de la Unidad Móvil de Cribado son de gran valor y utilidad al promover y acercar la realización del cribado en poblaciones con alta incidencia y  prevalencia de hepatitis C, tales como poblaciones vulnerables y personas excluidas, muchas de las cuales no acuden a los servicios sanitarios habituales; lo que nos permitirá a su vez contar con una estimación más adecuada de la magnitud de infección activa de estas poblaciones y poder diseñar intervenciones”.

 

Según los expertos de la iniciativa de la Unidad Móvil de Cribado, las poblaciones vulnerables son un colectivo con más riesgo y prevalencia del virus del VIH,  la hepatitis C y B que la población general debido a que estos virus comparten la misma ruta de transmisión, pero también debido a las conductas de riesgo a las que se exponen, ya sea al compartir jeringuillas o parafernalia, y que les hace más proclives a adquirir este tipo de infecciones. Además, se encuentran en una situación desfavorable para poder acceder a través de los servicios sanitarios a un cribado, diagnóstico y tratamiento de cualquier enfermedad infecciosa, como la hepatitis C, debido a circunstancias tales como la falta de documentación, problemas psicológicos, sociales, familiares o económicos.

 

El doctor Javier García Samaniego detalla en este sentido, “desde la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España estimamos que en nuestro país hay entre 50.000 y 70.000 personas con infección activa por el virus de la hepatitis C que tenemos que buscar y tratar y son precisamente las poblaciones vulnerables las que concentran la mayor parte de los nuevos diagnósticos”. Y continúa explicando, “es crucial poder realizar acciones específicas en poblaciones vulnerables como la de la Unidad Móvil de Cribado y que nos permitan abordar la infección de la hepatitis C no diagnosticada”.

 

De acuerdo con Jorge Gutiérrez, presidente de Madrid Positivo, el plan de la iniciativa de cribado, la Unidad Móvil de Cribado accede a los lugares donde se concentran las personas vulnerables, tales como albergues, centros de drogodependencias o espacios de consumo de sustancias con el objetivo de realizar pruebas rápidas de VIH, virus de la hepatitis B y C, así como enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis, mediante una muestra de sangre de punción dactilar, y, gracias a la labor de un equipo multidisciplinar que integra enfermeros, a una trabajadora social, educadores sociales, además de la supervisión de dos médicos.

 

“La Unidad Móvil de Cribado cuenta con un equipo novedoso de diagnóstico que con muy poca sangre dactilar permite detectar si la persona tiene una infección activa que requiera iniciar tratamiento. Los resultados tardan solo 58 minutos y, por lo tanto, permiten identificar, diagnosticar e informar del resultado en el mismo día, evitando pérdidas de seguimiento de pacientes”. Y subraya respecto al protocolo de actuación de la UMC, “a todos los pacientes infectados con hepatitis C activa se les ofrece derivación a consultas externas de digestivo y de infecciosas y, en caso que los pacientes acepten, el educador social los acompaña a la consulta especializada”. “Se trata de asegurar que estos pacientes acuden al especialista y reciben el correspondiente tratamiento”, asegura Gutiérrez.

“Además”, concluyen los doctores Ryan y García Samaniego, “actualmente contamos con tratamientos sencillos y muy efectivos que permiten curar la infección en más del 95% de los pacientes con apenas efectos adversos”.