Las dificultades que afrontan las personas que han sobrevivido a un cáncer suelen ser poco conocidas: necesidades de salud, psicológicas y sociales; laborales, económicas o legales…

 

Con el objetivo de darles visibilidad, Kālida Sant Pau invita a celebrar en su sede, recién inaugurada, el Día del Supervivienteel próximo 3 de junio: “En Kālida cada día es jornada de puertas abiertas, pero este lunes queremos dirigirnos muy especialmente a aquellas personas que dejaron atrás la enfermedad pero que conviven con sus temores y secuelas”, explica la psicooncóloga Sara Garcia, coordinadora del centro.

 

Es un hecho que el cáncer tiende a cronificarse -la tasa de supervivencia alcanza el 53% a los 5 años- sin embargo, la vida de las personas que han pasado por un proceso oncológico difícilmente volverá a ser la de antes.

 

“En Kālida –comenta Joan Reventós, director de Fundación Kālida- somos conscientes de ello, por eso atendemos las necesidades individuales y fomentamos la ayuda a través del grupo. Terapia emocional individual o grupal, talleres de nutrición o sesiones de relajación, entre otras, forman parte de un programa de soporte basado en la evidencia empírica, implementado por un equipo de expertos en acompañamiento psicosocial que ofrece herramientas que contribuyen a mejorar el bienestar y la calidad de vida”.

 

Como cada día, de lunes a viernes, el próximo 3 de junio Kālida Sant Pau abrirá sus puertas para acoger a quien lo necesite y comunicar a los supervivientes del cáncer que Kālida sigue siendo su casa.