La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), la Sociedad Española de Transfusión Sanguínea (SETS) y la Fundación CAT-organismo de certificación de la calidad en transfusión sanguínea- se suman al Día Mundial del Donante de Sangre, que se celebra este viernes, 14 de junio. Esta fecha conmemora el nacimiento de Karl Landsteiner, patólogo y biólogo austríaco que descubrió los grupos sanguíneos A, B y 0.

 

José María García Gala, director técnico de la Fundación CAT y jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), recuerda “la importancia de concienciar a la población de que el compromiso con la donación no sea algo puntual, sino que es necesario fidelizar a los donantes para que este gesto se convierta en un hábito”.

 

“A nivel general, pienso que sí existe una conciencia sobre la importancia de donar sangre, pero a nivel teórico, movilizándose de forma puntual como, por ejemplo, cuando se produce una emergencia sanitaria. El reto es conseguir que las personas sanas adopten la donación de sangre como un acto de responsabilidad social que nos enriquece personalmente a todos”, añade García Gala.

 

Casi 1,2 millones de donaciones en 2017

Los últimos datos aportados por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social corresponden al año 2017, según los cuales, el número total de donaciones de sangre registradas en España fue de 1.168.930, cifra inferior a la del año anterior (2016), que ascendía a casi 1,7 millones. El número de donantes activos entre la población general fue de 25 por cada 1.000 habitantes. Esta cifra indica la existencia de una base de donantes suficiente para garantizar el suministro de sangre. De estos, el 19% donaron sangre por primera vez. En cuanto a la media europea de donantes, esta se sigue situando en 22 por 1.000 habitantes y un 25% de donantes nuevos.

 

“Sin embargo, España continúa siendo un país deficitario en hemoderivados, que son productos que se obtienen del plasma. En este sentido, uno de los retos a los que se sigue enfrentando el sistema sanitario español es alcanzar la autosuficiencia en productos plasmáticos”, explica José María García Gala. “Para combatir esta situación, algunas comunidades autónomas están implementando campañas de concienciación para animar a la donación de plasma”.

 

Las condiciones básicas para ser donante de sangre no han variado: persona mayor de edad que no supere los 65 años (aunque los donantes habituales pueden hacerlo hasta los 70), buen estado de salud, pesar más de 50 Kg y ausencia de enfermedades contagiosas. Además, es importante recordar que no se acuda a donar en ayunas, dejar pasar dos meses desde la última donación y tener en cuenta que los hombres pueden donar hasta cuatro veces en el mismo año y las mujeres tres.

 

Certificación por la Fundación CAT

En todo el proceso de donación de sangre es clave el papel de la Fundación CAT (organismo de la SEHH y de la SETS), que certifica que el proceso de donación, obtención y transfusión de los diferentes componentes sanguíneos se realiza de acuerdo a la mejor evidencia de calidad disponible. Para ello, se dispone de unos estándares y un equipo de auditores que desarrollan su actividad profesional en el campo de la donación.