La violación de derechos y el menosprecio a la dignidad son aspectos notables en la relación que la sociedad, día tras día mantiene con las personas mayores que forman parte de ella. Los cambios sociales están causando un aumento en la discriminación por edad, lo que se conoce como “edadismo”.

No es una cuestión marginal. El edadismo o la discriminación por motivos de edad se ha convertido en una de las tres grandes formas de discriminación en nuestra sociedad, por detrás del racismo y del sexismo.

Como los micromachismos que sufren en multitud de ocasiones las mujeres, las personas mayores sufren microedadismos en el día a día de sus vidas. Discriminaciones que en muchas ocasiones no saben identificar como lo que es, una vulneración de sus derechos.

Si a ello añadimos que vivimos en una cultura de la violencia, donde los grupos más vulnerables como los niños, las mujeres, los inmigrantes o las personas mayores están completamente expuestos y desprotegidos, ocurren situaciones en las que el silencio se convierte en una forma de violencia en sí misma.

Frente a los malos tratos a personas mayores: sensibilización y formación

Compartiendo nuestro compromiso con la mejora de la calidad de vida de todas las personas –especialmente de las personas mayores- y nuestra responsabilidad firme contra el abuso y maltrato, en La Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España UDP, continuamos llevando a cabo, a lo largo de todo este año y en diferentes ciudades del país, las Jornadas sobre Prevención de los Malos Tratos y Abusos a Personas Mayores. 

Unas jornadas orientadas a desmitificar y crear conciencia entre los profesionales, las entidades sociales, las administraciones y la sociedad en general, sobre esta forma oculta de violencia.

Pero también a empoderar a las propias personas mayores, para que identifiquen estas prácticas discriminatorias y denuncien posibles casos de malos tratos y abusos, como condición también imprescindible para su erradicación.

Estas jornadas forman parte de las actividades incluidas en el Programa de sensibilización, difusión y prevención de los malos tratos y el abuso de las personas mayores que llevamos desarrollando desde 2003 y que este año está subvencionado por el Ministerio de Salud, Consumo y Bienestar Social, a través convocatoria de subvenciones del 0,7 del IRPF.

De esa manera, la primera jornada celebra en 2019 ha sido la XLII Jornada sobre “Prevención Malos Tratos y abusos a Personas Mayores”, en Lugo. Las próximas citas para de prevención, formación y sensibilización tendrán lugar durante los próximos meses, en Valencia y Alicante (fechas todavía por cerrar).

Con ellas, celebramos 17 años formando en la identificación de las características, riesgos y consecuencias de los malos tratos, como pilar fundamental para sensibilizar a la sociedad, los profesionales y a las Administraciones, con el objetivo de establecer medidas y protocolos de prevención adecuados.

Pero también queremos conocer cómo se afrontan las situaciones de malos tratos hacia las personas mayores en otros países. Y por ello UDP está trabajando en la organización de una Jornada Internacional que se celebrará en el último trimestre de este año.

La Perspectiva de Género en los malos tratos a mayores

“Hacerse mayor” tiene un significado diferente para mujeres y hombres. Las mujeres mayores deben hacer frente a una doble discriminación: por edad y género.

Por ello una parte fundamental del Programa de sensibilización, difusión y prevención de los malos tratos y el abuso de las personas mayores, es la perspectiva de género en los malos tratos y abusos a personas mayores.

La mirada de género en la intervención social con mujeres mayores tiene en cuenta lo que en palabras de Betty Friedan dice: “Una parte importante del sufrimiento oculto que presentan las mujeres mayores tiene que ver con su histórica posición de subordinación y sumisión, con el alejamiento de sus deseos reales y la consecuente falta de significación social que tales vidas generan. Cuando ese sufrimiento es excesivo surge la enfermedad. Una enfermedad, aparentemente inespecífica, que se concreta en las múltiples ‘quejas’ que las mujeres llevan a su médico/a y que se suelen despachar con una dosis de ansiolíticos que no mejoran para nada su malestar”.

Creemos que la mejor forma de prevenir es conocer la existencia del maltrato a la persona mayor y fundamentalmente el maltrato que se produce a las mujeres mayores.

Para ello es necesario incrementar las acciones de divulgación, sensibilización y prevención de las situaciones de malos tratos y abusos a personas mayores y a mujeres mayores en particular. Como también es necesario hacer campañas y acciones dirigidas no solo a la concienciación de la sociedad, sino también hacia las y los profesionales que trabajan o trabajarán en un futuro inmediato de forma habitual con personas mayores. Y al propio colectivo de personas mayores, en especial a ellas -las mujeres mayores- para que conozcan todos los aspectos relacionados con esta situación, para que no oculten las situaciones complejas que viven día a día y sepan y conozcan que hay medios para poder ayudarles.

Difícil acceso a los servicios y ayudas sociales: otra forma de discriminación

No olvidemos que el abuso a las personas mayores no solo ocurre en el entorno familiar, sino que la Administración es, en ocasiones, la institución que mayor discriminación ejerce según la edad.

La dificultad para acceder a sus servicios, el abandono de las personas mayores en situaciones de indefensión, las políticas sociales y de salud que no tienen en cuenta las verdaderas necesidades de las personas mayores o la falta de protocolos adecuados hacen que las personas mayores se encuentren indefensas ante la violación de sus derechos.

En este día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, desde UDP reclamamos que nuestros derechos e intereses estén presentes en la agenda pública, no solo cuando sale a la luz mediática uno de los muchos casos silenciados por el miedo.

Es necesario y urgente que la sociedad sea consciente de su papel como agente fundamental de la prevención y erradicación de los malos tratos, que sea consciente de que este problema social nos concierne a todas y todos.

Es necesario un cambio de actitudes y políticas reales que se orienten a una sociedad para todas las edades. Estamos seguros que una mejor comprensión del fenómeno del envejecimiento, evitará la discriminación por edad, mostrándola como algo inaceptable, clarificando las responsabilidades para su mejor protección.

Mientras esperamos, las víctimas son silenciadas.

Sus derechos no pueden esperar.

 

#MayoresSINabusos